lunes, 7 de marzo de 2016

COMPRA POR INTERNET

La compra por internet es un fenómeno instaurado ya en nuestra sociedad actual, con una fuerza latente.
Para muchos ámbitos de nuestra cotidianeidad, éste  puede ser un sistema ágil y con un más que buen resultado: Principalmente por dos factores:


  • El ahorro de tiempo en escoger el producto, puesto que lo podemos hacer desde nuestro domicilio y durante los momentos de intimidad o descanso.
  • El ahorro en el precio: Al suprimir de la cadena de distribución bastantes eslabones y permitir a las empresas suministradoras ahorrarse también en tiendas y exposiciones





Pero cuando hablamos de sistemas de protección solar, entran en el baremo otros factores condicionantes que debemos tener muy presentes:








  • La calidad del producto. Las informaciones que recibimos a tarvés de la red, suelen ser ambiguas. Máxime en cuanto al tipo de material empleado, su espesor, su lacado... También en cuanto al tipo de tejido, sus prestaciones y durabilidad...
  • La instalación del producto: Un toldo no es un sistema fácil de colocar. Requiere de conocimientos técnicos exhaustivos, para su perfecta regulación, nivelación y programación, en el caso de que se trate de un sistema motorizado. Así mismo, la citada instalación debe reunir unas características en cuanto a seguridad y fiabilidad, que tan solo un profesional debidamente reconocido puede avalar. La responsabilidad de daño a terceros es alta. Y debemos mantener ese factor bien cubierto si queremos evitarnos problemas en caso de un percance.
La mayoría de ofertas de la red, se basan en productos no distribuidos por el mismo fabricante, por lo que las exigencias que al respecto recaen sobre los toldos, en cuanto a normativas internacionales, no se respaldan con el correspondiente certificado.
Un instalador autorizado y avalado, sí que nos dará ese tipo de certificación. Además de la suya propia, en cuanto a la instalación del producto se refiere, en nuestro domicilio.

Los sistemas de protección solar están expuestos a los agentes atmosféricos, tales como viento, sol y lluvia. Y el producto debe reunir una serie de características que vienen especificadas en la normativa europea UNE EN13.561. Normativa que, los países asiáticos eluden en sus explicaciones de producto.

Al igual que la certificación del llamado marcado CE que todo producto distribuido en Europa debe cumplir. Y que la astucia china, copia bajo las siglas CE también (China Export), pero de marcaje no reglamentado.
Ver las diferencias entre un marcado y otro.


Los diversos modelos de toldos deben pasar una serie de pruebas de resistencia que vienen muy bien especificadas en cuanto a su modus operandi, y con las que, se obtiene un valor de calificación que determina la calidad del producto. 
Estas pruebas, cada fabricante debe declarar que fabrica sus productos conforme a lo que se determina en las mismas, y además, debe aportar un certificado realizado por una empresa inspectora, avalada por la autoridad competente.
No vale con hacerlas de cualquier modo:




Y si por sus propios medios, el usuario final quisiese comprobar la resistencia, se vería desagradablemente sorprendido al comprobar que no cumplen ni con la clasificación 0.


  • Hacer valer vuestra profesionalidad
  • Explicar al usuario las diferencias en el producto. Las cosas tienen un precio por una razón.
  • Avalar y certificar vuestras instalaciones




Y recordarle al consumidor que, vosotros, estáis establecidos en una dirección determinada, con una empresa legalizada, y con un servicio post-venta, al que podrán acudir siempre que así lo deseen o lo precisen, con una sencilla llamada.

Mal lo tendrán si tienen que pedir una pieza al otro lado del charco. O peor aún, si tienen que enviar el producto para su reparación...





viernes, 12 de febrero de 2016

NUEVAS MATERIAS, NUEVAS FORMAS DE CONSTRUIR

Un  nuevo material que mezcla cemento y dióxido de titanio, ha sido empleado en la construcción de la fachada de un edificio llamado Palazzo Italia.

Al entrar en contacto con la luz, este material captura los distintos compuestos de óxidos de nitrógeno del aire y los transforma en un tipo de sal que queda aislada en la superficie. Cuando llueve, esta sal se disuelve y la fachada se limpia.





Fue a mediados de 2015,  cuando se presentó en la World’s Fair de Milan un concepto de edificio que gracias a los materiales con los que estaría construido, sería capaz de "comerse el smog", siendo el primer edificio en su tipo en estar fabricado de hormigón diseñado para limpiar el aire. Y hace unos días, el llamado Palazzo Italia finalmente ha abierto sus puertas.














El sistema SolTech Energy, es un sistema único de calefacción con tejas fabricadas con vidrio transparente, del que ya os hablé en la página de FX y La Protección Solar en Facebook


Y también de una pancarta cubre-edificios en obra en Madrid que purifica el ambiente gracias a la aplicación de un material sobre su superficie: el dióxido de titanio.
Este producto genera fotocatálisis, un proceso muy similar a la fotosíntesis que realizan de forma natural las plantas, ya que descompone el CO2.
Este material podría ser aplicable en un futuro próximo, para confeccionar los tejidos de los toldos o cortinas verticales exteriores.

Aplicando todos estos productos, fruto de las nuevas tecnologías, en las nuevas edificaciones, conseguiremos edificios mucho más sostenibles y ecológicos.


ACTUALIZACIÓN DE LA NORMATIVA UNE EN-13561

Desde el pasado diciembre del 2015, disponemos de una nueva normativa, actualizada en muchos aspectos con respecto a la anterior del 2009
En ella, y a grandes rasgos, he podido observar diferencias sustanciales que, en gran medida, eliminan muchas de las obviedades  paradójicas que se podían encontrar en la última versión.

Se determina de una forma clara cuáles son los valores a utilizar para el cálculo de la clasificación al viento ( método de ensayo ya aclarado en la normativa UNE EN-1932 del 2014 ), y con ello se dictamina una única forma de calcular dicha resistencia.

Existía una discrepancia entre varios países ( Alemania, Francia, Italia y España) en la metodología a emplear, del tal manera que, las distintas clasificaciones otorgadas a los productos en Alemania o Italia, eran más exigentes que las utilizadas en España o Francia.

Os hablaré de ello en un artículo específico próximamente, con un ejemplo bien detallado.

Pero lo verdaderamente importante es que ahora, con la nueva directriz, no hay posibilidad de la utilización de factores superfluos que incrementaban el valor que se otorgaba en algunos ensayos.

Además, determina un VALOR MÁXIMO de resistencia para los llamados "toldos de brazo plegable o de proyección por pantógrafo", dado que considera inadecuado ofrecer productos con valores de resistencia superiores, cuando la resistencia del sistema de fijación a pared o techo determina unos valores que no pueden sobrepasar la clasificación 2 a la resistencia al viento (70 Nw/m2)

La transcripción del texto es la siguiente:
"La clase máxima permitida para los toldos de brazo plegable debe ser clase 2. Las clases de 4 a 6 solo se permiten en toldos con el tejido guiado lateralmente, y en toldos de pérgola"

También establece una exigencia para el fabricante, con la advertencia de que el valor determinado, debe figurar en las instrucciones suministradas.

La transcripción del texto es la siguiente:
"El fabricante debe definir una velocidad máxima por encima de la cual, el toldo debe plegarse:Esta velocidad de viento, debe indicarse en las instrucciones de uso"

Con ello vemos que, en la actualidad, las empresas fabricantes deben obligatoriamente proporcionar un dato, resultante de una certificación realizada por una empresa competente al respecto.
Y el citado valor, debe también hacerse constar en la documentación que el instalador proporcione al consumidor o usuario.

Veremos si lo proporcionan todos esos elementos, mal llamados toldos que se pueden encontrar en las grandes superficies a precios irrisorios, resultantes de su deficiente calidad y de su falta total de cumplimiento de la reglamentación vigente.
Ahora está mucho más claro.



Analizaré con detalle todos los pormenores de la nueva normativa, e intentaré hacer un resumen con lo más significativo.

Y a todos los profesionales: procurar cumplir esta nueva directriz, y exigirla a vuestros proveedores. 

En pro de una profesionalización del sector,, es importante utilizar esta arma contra el intrusismo

sábado, 6 de febrero de 2016

FALDÓN REGULABLE (2)

Ya os hablé en su día de este complemento para los toldos de brazos articulados.

http://fxylaproteccionsolar.blogspot.com.es/2013/05/faldon-regulable.html


Pero hoy, y a raíz de su incorporación también dentro de la oferta de productos de la empresa GAVIOTA SIMBAC, me gustaría  profundizar un poco más en las "peculiaridades", sobretodo técnicas, de esta opción.


Y máxime, cuando se trata de un complemento, es decir, un artículo que, como perfil, vosotros incorporáis a algunos modelos de brazos articulados.

Fijaros en el detalle de que, esta firma lo presenta con dos puntales incorporados, con la finalidad de soportar el peso añadido, con mayor seguridad.

Sin embargo, hay que recordar que la incorporación a la estructura de un  toldo de brazos articulados de los citados puntales, imposibilita la automatización de la motorización del toldo, y también presenta un inconveniente a considerar en cualquier caso: motorización sin sensores o manejo manual mediante manivela. Hay que recordar SIEMPRE, su extracción antes de proceder a recoger el toldo


Los perfiles que contemplan la opción de ubicar en su interior un tubo redondo, generalmente de aluminio (de 35, 40 o hasta 50 mm. de diámetro), tiene una mayor sección y peso que los perfiles de carga convencionales. A ello hay que añadir el peso del tejido (generalmente entre 1200 y 1800 mm. de altura pueden llegar a tener este tipo de faldones), y el peso del sistema de accionamiento (máquina con  manivela de cardan plegable, o motor eléctrico).


Y todo este peso, y la respuesta frente al viento de los brazos y soportes con toda esa carga adicional, no se encuentra contemplada en las tablas de resistenacia al viento que el fabricante o proveedor proporciona con el modelo de brazo articulado.
En algunos casos, y solo en algunos, sí que es cierto que determina una medida máxima de línea y de salida para el toldo que se decida instalar con el complemento del faldón regulable. Pero nunca, que yo sepa, con una tabla de resistencia al viento.


Cuando vosotros instaláis un toldo, sois los responsables directos de dicha instalación, y en caso de rotura del producto, o de daños a terceros, dicha responsabilidad recae directamente sobre el instalador. Máxime cuando el fabricante o proveedor no os ha facilitado ninguna acreditación al respecto.

HAY QUE EXIGIR SIEMPRE UN CERTIFICADO EFECTUADO POR UNA EMPRESA ACREDITADA EN ESE SENTIDO, sobre el cumplimiento de las normativas vigentes. Y aún así, seguirá recayendo en los instaladores, la responsabilidad que se derive del correcto anclaje y situación del conjunto.

No es el caso, cuando esta opción se encuentra integrada dentro del perfil delantero de algunos modelos de cofre. Porque se trata de una característica más del modelo en cuestión, y, por lo tanto, se supone que las pruebas de resistencia que le determinan su clasificación al viento de acuerdo con las normativas europeas ( EN-UNE-13.561) ya se han debido de realizar con la opción desenrollada. 

ATENCIÓN pues a las tablas que, en ese sentido os facilite el proveedor o fabricante del material. En ellas debe quedar muy clara la especificación de en qué modo se han realizado las pruebas de resistencia. Y mucho mejor si se realizan en las dos posibilidades ( extendido y recogido el faldón regulable) para complementar la información que suministréis al consumidor final.

Empresas internacionales como Warema, Stobag o Markilux, tienen algunos de sus modelos de cofre con esa característica de faldón regulable. Y otras, como Brustor, incluso facilitan el dato de su resistencia al viento.

Recordar siempre, pedirlo si no se os suministra. Y facilitarlo también a vuestro cliente, o hacerlo constar en vuestra factura. 

Es un dato profesional que ayuda a distinguir a todos aquellos que veláis por esta profesión un tanto cansada de intrusismo y de falta de rigor.

Como colofón, y para poner la gota de humor, abstenerse de invenciones o soluciones "caseras" tan en auge en manos de aquellos que se creen que "todo es posible y mucho más fácil y barato"

domingo, 24 de enero de 2016

LA MAQUINA DE ACCIONAMIENTO

Si hablamos de toldos enrollables, tendremos que tener muy en cuenta a aquel elemento de su estructura con el que se realiza la maniobra de apertura y cierre.

Ya comenté en un artículo anterior (http://fxylaproteccionsolar.blogspot.com.es/2013/07/la-maquina-de-elevacion.html) algunas de sus características principales.
Y si no lo has leído, o no recuerdas todo su cntenido, te invito a que lo hagas antes de seguir leyendo.

Es cierto que los motores tubulares se han introducido de forma plena en el mismo campo. Pero aún hoy, en instalaciones de tamaño reducido, o en aquellas donde existe una cierta dificultad en hacer llegar el tendido eléctrico, se sigue utilizando la máquina de enrolle. Además de que, el precio resulta mucho más competitivo.

Por eso quiero profundizar un poco más en "el interior" de ese sistema tan importante para el buen funcionamiento del toldo, y al que, en muchas ocasiones, no se le otorga el valor que tiene.

Pensar que, en cada toldo, va una sola máquina. Con ello quiero decir que su incidencia sobre el precio global del conjunto, es constante, independientemente del tamaño del toldo, y que, aún a pesar de existir diversos modelos según la fuerza necesaria que se precise para accionar el conjunto, es importante no escatimar en su coste, si el producto ofrece buenas garantías.




Como en todos los componentes, también en éste la evolución ha sido notoria. Muy lejos quedan aquellas máquinas de accionamiento en forma de torno, fijas a las fachadas y que, a pesar de su buen resultado, su tamaño y jugaba a la contra.


Y también se encuentra muy atrás aquellas máquinas de gancho abierto, en las que manivela se escapaba y hacía ruido en su funcionamiento, con unas "entrañas de piñón de zamak (aleación de zinc, aluminio, magnesio y cobre) y poco más...





En la imagen adjunta, podemos ver un modelo de la firma ya desaparecida SOLYTEX, con un engranaje mínimo y un piñón de agarre más que liviano. Además, el cierre de la carcasa se efectuaba mediante dos cilindros por el interior de los cuales se introducía un tornillo pasante con una tuerca en el lado contrario. Una mayor o fuerza en el roscado de dicho tornillo provocaba un aplastamiento de los citados cilindros, de escasa sección, con lo cual, ambas partes de la carcasa presionaban en exceso sobre el piñón y la máquina "costaba" de accionar


Poco a poco se fueron perfeccionando todos esos detalles, hasta llegar al gancho de latón y a la utilización también de ese metal para la elaboración del piñón. De ese modo, el roce entre la espiral ye l piñón tenía lugar entre dos materiales diferentes y ello redundaba en un mejor funcionamiento y una mayor durabilidad.




Después apareció la poliamida, material empleado para recubrir el gancho y conseguir así una notable reducción del ruido al accionar la máquina, puesto que el roce tenía lugar entre metal y poliamida. Además, la utilización de este último material permitía poder darle una forma de "ocho" al gancho, de tal modo que la manivela se "clava" en la parte inferior del citado "ocho" que tiene menor dimensión. Y con ello se reduce considerablemente la posibilidad de que la manivela se escape, máxime cuando el ángulo de utilización de la manivela con respeto a la espiga de la máquina es elevado.



Pero si observamos el interior con detalle de una de esas máquinas, podremos ver que, para evitar la fricción entre el eje o vástago de la máquina y la carcasa, se utilizan unas juntas tóricas de goma.
Dichas juntas sufren un desgaste muy elevado, más teniendo en cuenta que la fuerza sobre el citado vástago que se ejerce con la manivela, debido al grado de inclinación en el manejo, le incita al rozamiento con la carcasa.


Las juntas tóricas empezaron a utilizarse más para dar estanqueidad a la cavidad interna de la máquina y evitar así la caída de aceite licuado de la grasa por el vástago.



Para evitar ese excesivo desgaste, y, en consecuencia, la generación de ruido en la maniobra de apertura y cierre, es aconsejable utilizar casquillos de metal sinterizados, en lugar de las citadas juntas tóricas

Los casquillos sinterizados en bronce autolubricado se fabrican a partir de polvo de bronce de composición 90% de cobre y 10% de estaño a través de la tecnología pulvimetalúrgica que le confiere una estructura porosa. El casquillo es sinterizado para dotarlo de una resistencia y una dureza específicas y posteriormente es calibrado a las dimensiones y tolerancias requeridas. Más tarde, se impregnan con aceite conforme a las designaciones ISO 100 (Tmax = 100ºC y viscosidad = 5,7-8,3 ºE a 50ºC).
Cuando el eje o vástago empieza a girar arrastra el aceite que se encuentra en la superficie de contacto, creando simultáneamente calor de fricción y una acción de bombeo que agiliza la re-circulación del aceite existente entre los poros. Se crea así una película de lubricante entre el eje y el casquillo que disminuye el coeficiente de rozamiento entre los materiales en fricción. Al detenerse la rotación, el aceite es reabsorbido por la estructura porosa del casquillo por efecto de capilaridad.

Otra modalidad de casquillos sinterizados se fabrica a partir de bandas de un material compuesto de tres capas: 

  • PTFE + Bisulfuro de Molibdeno de 0,01 a 0,03 mm de espesor. Se trata de la superficie de contacto del eje con el casquillo. Tanto el PTFE como el bisulfuro de molibdeno son conocidos por sus excelentes características anti-fricción y anti-desgaste. 
  • Bronce sinterizado. Permite la unión de la capa de PTFE + bisulfuro con la siguiente capa. En las primeras fases de rodadura se combina con el PTFE añadiendo a la superficie de contacto las cualidades del bronce, proporcionando una buena conductividad térmica que permite la evacuación de calor generado por la fricción. 
  • Acero de bajo contenido en carbono. Es la parte estructural del casquillo que le confiere y mantiene la forma. Este está recubierto externamente con una capa de esta- ño como protección superficial, impidiendo notoriamente la corrosión del casquillo. Dicho tratamiento superficial, obtenido por precipitación electrolítica, colorea la superficie con un tono plateado.


Fabricantes como Cherubini o Geiger utilizan casquillos en algunas de sus máquinas.

Tenerlo presente a la hora de comparar  precios, modelos y proveedores.

El diferencial de coste repercutido en el producto final ( el toldo acabado e instalado) es mínimo.

Si necesitáis más información o datos complementarios, siempre a vuestra disposición

sábado, 2 de enero de 2016

Una nueva fuente de luz

Un nuevo descubrimiento, relega la luz de LED.

Científicos de la Universidad japonesa de Thohoku, han logrado un nuevo tipo de fuente de luz plana fabricada con nanotubos de carbono, super eficiente, barata y con mínimo consumo de energía eléctrica.

Con ellos, se puede obtener una alta eficiencia lumínica, 60 lúmenes por watt, un excelente potencial para un dispositivo de iluminación con bajo consumo de energía.
Comparada esta nueva tecnología con las luces LED tiene un consumo de energía mínimo. Se calcula que utiliza alrededor de 0.1 watts por hora de funcionamiento, lo que significa unas 100 veces menos que las luces LED.

Los nanotubos de carbono, junto con el grafeno, son considerados como los materiales del futuro más próximo
El grafeno es una sustancia formada por carbono puro, con átomos dispuestos en patrón regular hexagonal, similar al grafito, pero en una hoja de un átomo de espesor. Es muy ligero: una lámina de 1 metro cuadrado pesa tan solo 0,77 miligramos. 
Se considera 200 veces más fuerte que el acero y su densidad es aproximadamente la misma que la de la fibra de carbono, y es aproximadamente cinco veces más ligero que el acero.

Las empresas fabricantes de estructuras para sistemas de protección solar, tal vez debieran empezar a trabajar con estos materiales, en lugar de mantenerse en el estado de "explotación" de sus sistemas más que amortizados, y con algunos de ellos con una calidad técnica más que dudable.
Es absolutamente necesario que la investigación y el desarrollo participe activamente en el avance de este sector. De lo contrario, seguiremos cayendo en la monotonía y la simplicidad, factores directamente influyentes en la guerra de precios sin fondo.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Reliquia

En pleno centro de Comarruga, en la provincia de Tarragona, una farmacia conserva en funcionamiento, esta vieja reliquia de modelo de brazo articulado:


No por viejo significa que no sea práctico. Y muy interesante de observar.

De la vieja escuela todavía se puede aprender mucho.
Si bien es cierto que, para extender o recoger el toldo, hay que dar un ligero golpecito a los codos de este sistema artesanal, para vencer su rigidez de anclaje, hay que destacar que ningún tipo de muelle facilita la maniobra


Toda la técnica se encuentra en la angulación de las soldaduras, y en el diseño de los soportes de unión entre el brazo y el soporte, y entre las dos partes del brazo.

Toda una pieza de museo, que ya nos indica que, por aquel entonces, se conocía perfectamente que en esos puntos radica la mejor efectividad de un brazo articulado.


Y en pleno siglo XXI, todavía algunos fabricantes se olvidan de esos detalles.....

jueves, 1 de octubre de 2015

Protector "tejadillo" para cofres

He podido leer recientemente, una noticia con respecto a la "novedad" de una empresa del sector de fabricación de estructuras portantes,, sobre la opción de un nuevo perfil que sirve como "tejadillo" para sus cofres.


Es cierto, para ese tipo de cofre en concreto, puede existir la necesidad de cubrir esa parte que queda entre el perfil del citado cofre y la pared  del edificio.
Ello sucede como consecuencia de que, el cofre en su conjunto, y para poder variar la inclinación del tejido, gira en su totalidad. De ahí surge la necesidad de dejar ese espacio que permita la maniobra, y la forma circular del perfil.

Sin embargo, y desde hace ya tiempo, existen otros modelos de cofre, de forma rectangular, que se adaptan perfectamente a la pared, no dejando en consecuencia, resquicio alguno.
En este otro tipo de cofres, la inclinación del producto final, se consigue colocando la articulación en el soporte de cada brazo, con lo que, el perfil cofre, queda siempre en la misma posición.
Existen muchas marcas que ya ofrecen este modelo.
Adjunto algunas imágenes.






No pretendo con este artículo valorar la opción que presentan. 
De hecho, ya existía en el mercado la misma opción, por parte de otras marcas que tenían también el modelo de cofre curvilíneo.
Pero la experiencia y la demanda del mercado, ha conllevado a retirar esa oferta y ofrecer productos alternativos, con formas rectangulares.

Me parece una opción mucho más acertada.
Un producto para cada necesidad.
Máxime en un modelo, como es el toldo cofre, que tiene un valor significativo, y al que hay que dotar con una estética acorde con su nivel



jueves, 10 de septiembre de 2015

La verdad sobre el viento

De todos, (o muchos), es sabido que el viento es el peor enemigo de la mayoría de sistemas de protección solar.

Pero sobre todo ello caben algunas puntualizaciones.

La más importante radica en que no todos los modelos se comportan de la misma forma ante los fuertes vientos. Y que existen diferentes modos de viento que actúan de forma diferente, también.

Todo sistema de protección solar en el que el tejido se encuentre sujeto por la mayor cantidad de lados, y que la estructura portante ("accesorios") también permitan más lados de sujeción, será siempre más resistente a los embates  del enemigo.

En terrazas, privadas o de restauración, incluso en balcones, resulta fácil encontrarnos con instalaciones efectuadas con modelos de toldo de brazos articulados, (también llamados invisibles). Bien sea en su versión básica, con sistema de texpro para la protección textil o del tejido ("tex" "pro") o bien ya en su máximo nivel, utilizando el cofre integral.

Debemos tener presente que, cualquier modelo de estructura basado en la utilización de un brazo articulado, dispone de un solo punto de anclaje o sujeción a una pared o techo: 
la ubicación de los soportes. 
Y que éstos, en muchos de los modelos, sujetan en un mismo soporte, el conjunto de tejido enrollado, y el brazo extensor.

Y también considerar que el tejido es el elemento más frágil frente al viento, alcanzando el mayor riesgo frente al viento denominado "convectivo"
Se trata de ese tipo de viento circular, fruto del choque de vientos fuertes contra fachadas que se convierten en vientos verticales y rotativos
Este tipo de vientos, inciden en el toldo, bien por arriba del tejido, o por debajo. Siendo en este último caso, cuando mayor daño pueden provocar en los toldos articulados, llegando a vencer el par de cierre del brazo extendido en su totalidad, y provocando serios daños en el conjunto.

Por todo ello es importante valorar dos conceptos:


  • En primer lugar la fuerza del brazo. En todas sus posiciones.

En la mayoría de informaciones técnicas se facilita la fuerza del brazo en cuanto a su par de cierre, es decir, la fuerza necesaria para empezar a subir el toldo cuando se encuentra totalmente extendido.
Pero un toldo articulado, basa en gran medida sus prestaciones en la posibilidad de detenerlo en cualquier punto a lo largo de su recorrido. De ahí su utilización en balcones, en lugar del conocido y práctico toldo telón o estor.

Y cuando un brazo se encuentra detenido en un punto de su recorrido distinto de la extensión total, la fuerza del mismo difiere en mucho dependiendo del fabricante.
Veamos una tabla comparativa de algunos comercializados o fabricados en nuestro país, y que cada cual juzgue según sus necesidades.
Tomamos como base un brazo de 3 metros de salida, y comparamos los modelos SPLENDOR, HOME, PREMIUM, LOGGIA y HX-360.







Con un tensiómetro, un medidor de grados y una estructura mínima, cualquiera puede hacer las comprobaciones.


  • Y en segundo lugar, el tema de la recogida automática del toldo cuando está motorizado.

Hagamos un cálculo, considerando los siguientes datos:
La mayoría de motores giran a una velocidad de 17 rpm (revoluciones por minuto) en el mejor de los casos.
Escogemos un toldo de salida 3 metros, con un tubo de enrolle de 80 milímetros.


El cálculo rápido nos daría una longitud de tejido recogido en cada vuelta de π x D, donde π tiene un valor fijo de 3,1416 y D se corresponde con el diámetro del tubo de  enrolle.

El resultado pues es de: 
3,1416 x 80 = 251,328, redondeando 0,25 metros.

Por tanto, para una salida de 3 metros el tubo de enrolle tiene que dar: 
3 : 0,25 = 12 vueltas

Si el motor gira a 17 rpm, significa que para recoger todo el toldo emplearemos un tiempo igual a:
12 : 17 = 0.7 minutos que equivale a 42 segundos

En realidad, y como el tejido provoca un "engorde" del diámetro de enrolle a cada vuelta, existe una fórmula mucho más exacta que nos da como resultado 39, 5 segundos

Y en todo este tiempo, el viento convectivo se encuentra con la resistencia a la contra de un brazo fuera de su par de cierre.
El resultado puede convertirse en un pliegue en el tejido durante ese recorrido, trayendo como consecuencia...un desastre total de la estructura.




Muy importante regular los sensores de viento, por debajo de la clasificación que el toldo tenga según la normativa europea EN13.561.

Y más importante aún, frente a la posibilidad de existir el ataque de vientos convectivos, prescribir otro modelo de toldo (plano de pliegues, pergotenda, pérgola de lamas, etc)

Y en balcones, con fachadas frontales próximas, seguir con el modelo telón o estor. O considerar un punto recto, con tensión suficiente, y agarre en el cofre y en el brazo directo.















No siempre, el modelo más caro es el mejor.
Espero que os haya servido de utilidad, o para refrescar la memoria.
Como siempre, un placer.
Y comentar si así os apetece

martes, 1 de septiembre de 2015

Desastres

Hay instalaciones, que, más que realizadas por un neófito, parecen hechas a posta para conseguir el récord en el libro Guiness, de los despropósitos.

Se trata de instalaciones realizadas fuera de toda lógica, sin el más mínimo interés en aprender.
Ni tan solo realizar el esfuerzo mínimo de "mirar" al otro lado, para copiar.

Veamos algunas imágenes de ese despropósito:


El terminal se encuentra mirando hacia arriba, con lo que su extremo "pincha" de forma notoria el tejido. La consecuencia que ha llevado a instalarlo así, la vemos en la siguiente imagen:


El brazo es de la mano contraria, y se encuentra con el codo hacia arriba, por lo que provoca el efecto "tienda de campaña" en el tejido. Ello deriva en un roce constante durante toda la maniobra de apertura o cierre, lo que llevará a un desgaste del mismo, con rapidez. Seguimos:


Y en esta imagen vemos, además del roce del codo con el tejido, el enrolle del mismo sobre el tubo superior, que se realiza al revés de lo normal. En consecuencia, al recoger el toldo, el efecto tijera del brazo provocará daños en el eje del codo.


Por supuesto, todo el toldo se encuentra desnivelado con respecto a su horizontalidad, por lo que nada más se puede pedir para que su funcionamiento resulte de lo más caótico.

Gracias a mi colaborador por las imágenes.
Instalación vista en la Costa Dorada.