jueves, 10 de septiembre de 2015

La verdad sobre el viento

De todos, (o muchos), es sabido que el viento es el peor enemigo de la mayoría de sistemas de protección solar.

Pero sobre todo ello caben algunas puntualizaciones.

La más importante radica en que no todos los modelos se comportan de la misma forma ante los fuertes vientos. Y que existen diferentes modos de viento que actúan de forma diferente, también.

Todo sistema de protección solar en el que el tejido se encuentre sujeto por la mayor cantidad de lados, y que la estructura portante ("accesorios") también permitan más lados de sujeción, será siempre más resistente a los embates  del enemigo.

En terrazas, privadas o de restauración, incluso en balcones, resulta fácil encontrarnos con instalaciones efectuadas con modelos de toldo de brazos articulados, (también llamados invisibles). Bien sea en su versión básica, con sistema de texpro para la protección textil o del tejido ("tex" "pro") o bien ya en su máximo nivel, utilizando el cofre integral.

Debemos tener presente que, cualquier modelo de estructura basado en la utilización de un brazo articulado, dispone de un solo punto de anclaje o sujeción a una pared o techo: 
la ubicación de los soportes. 
Y que éstos, en muchos de los modelos, sujetan en un mismo soporte, el conjunto de tejido enrollado, y el brazo extensor.

Y también considerar que el tejido es el elemento más frágil frente al viento, alcanzando el mayor riesgo frente al viento denominado "convectivo"
Se trata de ese tipo de viento circular, fruto del choque de vientos fuertes contra fachadas que se convierten en vientos verticales y rotativos
Este tipo de vientos, inciden en el toldo, bien por arriba del tejido, o por debajo. Siendo en este último caso, cuando mayor daño pueden provocar en los toldos articulados, llegando a vencer el par de cierre del brazo extendido en su totalidad, y provocando serios daños en el conjunto.

Por todo ello es importante valorar dos conceptos:


  • En primer lugar la fuerza del brazo. En todas sus posiciones.

En la mayoría de informaciones técnicas se facilita la fuerza del brazo en cuanto a su par de cierre, es decir, la fuerza necesaria para empezar a subir el toldo cuando se encuentra totalmente extendido.
Pero un toldo articulado, basa en gran medida sus prestaciones en la posibilidad de detenerlo en cualquier punto a lo largo de su recorrido. De ahí su utilización en balcones, en lugar del conocido y práctico toldo telón o estor.

Y cuando un brazo se encuentra detenido en un punto de su recorrido distinto de la extensión total, la fuerza del mismo difiere en mucho dependiendo del fabricante.
Veamos una tabla comparativa de algunos comercializados o fabricados en nuestro país, y que cada cual juzgue según sus necesidades.
Tomamos como base un brazo de 3 metros de salida, y comparamos los modelos SPLENDOR, HOME, PREMIUM, LOGGIA y HX-360.







Con un tensiómetro, un medidor de grados y una estructura mínima, cualquiera puede hacer las comprobaciones.


  • Y en segundo lugar, el tema de la recogida automática del toldo cuando está motorizado.

Hagamos un cálculo, considerando los siguientes datos:
La mayoría de motores giran a una velocidad de 17 rpm (revoluciones por minuto) en el mejor de los casos.
Escogemos un toldo de salida 3 metros, con un tubo de enrolle de 80 milímetros.


El cálculo rápido nos daría una longitud de tejido recogido en cada vuelta de π x D, donde π tiene un valor fijo de 3,1416 y D se corresponde con el diámetro del tubo de  enrolle.

El resultado pues es de: 
3,1416 x 80 = 251,328, redondeando 0,25 metros.

Por tanto, para una salida de 3 metros el tubo de enrolle tiene que dar: 
3 : 0,25 = 12 vueltas

Si el motor gira a 17 rpm, significa que para recoger todo el toldo emplearemos un tiempo igual a:
12 : 17 = 0.7 minutos que equivale a 42 segundos

En realidad, y como el tejido provoca un "engorde" del diámetro de enrolle a cada vuelta, existe una fórmula mucho más exacta que nos da como resultado 39, 5 segundos

Y en todo este tiempo, el viento convectivo se encuentra con la resistencia a la contra de un brazo fuera de su par de cierre.
El resultado puede convertirse en un pliegue en el tejido durante ese recorrido, trayendo como consecuencia...un desastre total de la estructura.




Muy importante regular los sensores de viento, por debajo de la clasificación que el toldo tenga según la normativa europea EN13.561.

Y más importante aún, frente a la posibilidad de existir el ataque de vientos convectivos, prescribir otro modelo de toldo (plano de pliegues, pergotenda, pérgola de lamas, etc)

Y en balcones, con fachadas frontales próximas, seguir con el modelo telón o estor. O considerar un punto recto, con tensión suficiente, y agarre en el cofre y en el brazo directo.















No siempre, el modelo más caro es el mejor.
Espero que os haya servido de utilidad, o para refrescar la memoria.
Como siempre, un placer.
Y comentar si así os apetece

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