martes, 19 de abril de 2016

ISRAEL... me sorprende.

En alguna ocasión ya he manifestado públicamente mi aversión hacia las capotas.

En la actualidad tal vez sea el modelo de protección solar menos utilizado, salvo en aquellas ocasiones en las que su prescripción está más que justificada.
Se trata de un modelo que requiere mucha mano de obra en su preparación, y en su tapizado.
Y de una buena practica. Colocar y grapar o encolar un tejido  es tarea de artista.

Gracias a la información de un buen amigo (Juan Carlos Durán) me han llegado estas imágenes de Israel:



















En ellas sorprende ver que este modelo, la capota, es casi el único utilizado para balcones y terrazas en bloques de pisos.

La razón la encontramos en el clima, y la ubicación del país en cuestión.
En Israel, son frecuentes los fuertes vientos, y, en consecuencia se suceden con asiduidad las llamadas "tormentas de arena".
La utilización del sistema capota, con los complementos que se necesiten de acuerdo con la forma de la terraza, permite obtener un cierre casi total del habitáculo exterior, ofreciendo así, una rápida protección a ese tipo de inclemencias climatológicas.

Ni que decir tiene, que debe incorporarse un sistema adecuado de fijación para resistir el viento en el momento de la tempestad. Pero suele ser más molesta la arena que la propia fuerza del viento.



Esta aplicación puede resultar interesante en algunas zonas de determinados países. 

Es una opción, y he querido compartirla.


1 comentarios :