lunes, 9 de febrero de 2015

Más sobre brazos articulados

Vuelvo a retomar el hilo sobre este modelo de estructura de toldo. 
Algunas cuestiones ya las hemos visto en anteriores artículos, pero, personalmente, pienso que pueden suscitar interés ante algunas de las incidencias más usuales en modelo de toldo, y por ello, voy a insistir un poco más

Vamos a adentrarnos de nuevo en sus "entrañas".

Tenemos asumido su funcionamiento, ya descrito anteriormente, y en consecuencia, la existencia de un resorte o muelle interior, que, al doblarse el brazo por el codo, se va elongando, al encontrarse uno de los extremos del citado muelle, sujeto a la parte anterior del brazo.



Sin embargo, también nos podemos encontrar con que la fuerza ejercida por el resorte, sea debida a la compresión del muelle, y no a la elongación

Al girar el codo, aumenta la longitud del espacio del arco de circunferencia entre el punto de sujeción a la parte anterior del brazo, y su sujeción al muelle, provocando el aumento de tensión en el conjunto.
Pero en esta ocasión, tal y como vemos en la imagen, existe un eje por el interior del muelle que se  sujeta en la parte más alejada del mismo, por lo que, ese tiro, provoca una compresión del muelle.

Ambos efectos (elongación o compresión) producen resultados de fuerza similares, pero con la particularidad de que el tipo de muelle empleado puede diferir en su constitución (espesor, diámetro, calibre del acero...). 
Además de favorecer el montaje del brazo, en el momento de su fabricación.

Así mismo, con la utilización de dos muelles en paralelo, no se obtiene el mismo resultado que con un solo muelle mayor, puesto que la suma de fuerzas entre resortes o muelles no es lineal ni aritmética.

En la mayoría de ocasiones, se emplea un solo muelle, por la facilidad que se obtiene en el momento del montaje, al poderse introducir todo el sistema de tensión, por el extremo de la parte posterior del brazo, una vez pre-montado éste.



Como argumentario también se suele utilizar el hecho de que el brazo con un solo muelle, sus piezas extremas, que constituyen el codo y la horquilla, pueden ir encoladas, y en el caso de utilizar doble muelle, se deberán emplear tornillos de unión.





Esta última opción, es técnicamente, mucho más fiable, así como lo es en resultado de fuerza, la utilización de doble, o triple muelle.




Finalmente, recordar que, utilizar cadena, doble cable, cinta o tendón biónico, no tiene especial repercusión en la técnica del brazo. Su respuesta es más bien estética. Y lo que sí es importante es que, en caso de utilizarse un recubrimiento poliamídico para proteger el cable, éste, debe terminar lo suficientemente antes de recubrir los cables, como para que, en el momento de la inyección de los terminales, no se disuelva con el aluminio o zamak, y provoque cavernas en su interior. Ello supone un punto de rotura muy frecuente cuando se utiliza ese tipo de unión.


lunes, 12 de enero de 2015

Toldos planos, inclinados

Bien, sí: parece un contrasentido."Un toldo plano inclinado...."
Vamos a entrar en explicaciones.
Los toldos denominados planos, son, en su mayoría los formados por dos o más guías, por donde circulan unas poleas o carros, que se sujetan a unos jaretones o palillos, que llevan insertados los pliegues o gajos de tejido.

¡Hala!. Aclarado.

Y una imagen vale más que mil palabras:

Este tipo de toldos son la versión moderna de aquellos antiguos correderos de anillas y cables, tan utilizados en patios interiores

Su accionamiento puede ser manual, mediante el tiro de una cuerda, o motorizado, generalmente con un sistema de cinta dentada que arrastra el primer jaretón, el cual mueve por inercia al resto.

A partir de aquí, nos encontramos con el problema de casi siempre. Que algunos consumidores quieren también usar el toldo, no tan solo como sistema de protección solar, sino también para protección de la lluvia.

La normativa europea, EN 13.561 es clara en ese sentido y nos dice textualmente que:
"Un toldo debe recogerse en caso de lluvia, siempre que se trate de lluvia torrencial (mayor de 20 litros por m2 y hora), o bien sea cual sea la importancia de la precipitación cuando la inclinación del toldo sea inferior a 14º, o pendiente del 25%."

Aún así, y máxime si se trata de instalaciones en terrazas de bares o restauración, nos solemos encontrar con instalaciones que adoptan formas inclinadas, con el fin de evitar el estancamiento del agua, (y la rotura de la estructura...) en caso de lluvias leves.
Es entonces cuando podemos encontrarnos con formas parecidas a las de las imágenes siguientes:





Y a éste segundo caso, (por lo general es más común,) es al que me voy a referir.

La colocación de los jaretones y las guías inclinadas, comporta que los llamados carros o poleas actúen de forma inadecuada.
Ello perjudica a la funcionalidad del sistema, y a la durabilidad de los carros o poleas.

Debemos considerar también, que, en la mayoría de los casos, el tejido empleado para la confección de estos toldos es el PVC,, tejido de mayor peso por metro cuadrado ( entre 450 y 800 gramos por m2, frente a los entre 280 y 340 gramos por m2 de los tejidos acrílicos más usuales). Por lo que el esfuerzo a soportar por los carros o poleas es todavía mayor en situaciones normales de instalación.

En el montaje fotográfico que sigue a esta explicación, podéis observar con detalle cuáles son las zonas afectadas del carro o polea:
Uno de los dos rodamientos laterales no se apoya en el carril que tiene la guía, mientras que la hendidura que tiene la propia guía para que se deslicen los carros o poleas, roza con la pieza de unión entre los rodamientos y la regleta de sujeción al jaretón o palillo. Este elemento, normalmente de poliamida o simple PVC empieza por marcarse y provocar un sobre-esfuerzo en el tiro, y termina por partirse.



Por tanto, en cualquier instalación de toldo plano, y aún admitiendo la posibilidad de colocar todo el conjunto con inclinación, os recomiendo 
SIEMPRE INSTALAR LAS GUÍAS COMPLETAMENTE VERTICALES, 
con respecto al suelo o base.



Mi consejo es que cuando deba instalarse un toldo que requiera de esas aptitudes, se empleen los que se denominan "pergotendas", 

Se trata de un modelo de toldos preparado para esos menesteres, con unos perfiles de mayor sección, unos rodamientos reforzados, y un sistema de confección y ensamblaje del tejido con la perfilería, mucho más estanco.

Y pueden instalarse con pendiente frontal





Por supuesto, EN NINGÚN CASO, utilizar sistemas de los llamados "Marinos o Klein". Más que un auténtico peligro, constituyen ya de por sí, un crimen....

Espero haberos servido de ayuda. Y como siempre, ante cualquier duda, podéis contactar conmigo, y consultar toda inquietud que se os presente.

Un saludo y bien encontrados de nuevo en este 2015

lunes, 3 de noviembre de 2014

Nivelación de la inclinación

Son muchos los toldos de brazos articulados que podemos ver, tan solo andando por la calle, con una nivelación inclinada hacia uno de los lados.


Normalmente se suele decir que esta inclinación está graduada a posta, con el fin de conseguir que el agua de la lluvia se deslice hacia un lado, favoreciendo la evacuación de la misma.

De todos es sabido que un toldo es un sistema de protección solar, y que, tal y como indica la normativa europea EN13.561  de obligado cumplimiento para este tipo de sistemas:

"Se debe recoger un toldo, en caso de lluvia torrencial (mayor de 20 litros por m2 y hora), y sea cual sea la importancia de la precipitación cuando la inclinación del toldo sea inferior a 14º, o pendiente del 25%."

También, (y ello suele ser la causa más común de la citada inclinación desnivelada), ocurre que la instalación del toldo no se ha realizado con la debida profesionalidad.

Veamos


En el soporte lateral, y más concretamente en la parte del mismo que se sujeta el brazo, existe un dispositivo de nivelación, denominado "bulón", consistente en un saliente en forma de tronco de cono que corre a lo largo de un eje roscado, el cual se puede accionar desde el exterior, mediante una llave allen o similar.












El citado bulón se inserta en uno de los agujeros que la parte superior del brazo, denominada tapeta y de forma circular, tiene, con el propósito de partir de una inclinación previa, a expensas de su nivelación exacta mediante el giro del citado eje roscado nombrado anteriormente



Pues bien, precisamente la forma de tronco de pirámide que tiene el bulón, además de la holgura que pueda llegar a tener el orificio  de la tapeta donde se inserta, hacen que el conjunto del brazo  tenga un "juego" que provoca diferencias de nivelación en el conjunto.

Como quiera que el apriete final del brazo con respecto al soporte se realiza mediante un tornillo y tuerca, en posición diametralmente opuesta a la extensión del brazo ( tal y como se observa en la última foto), cuando efectuamos el apriete del mismo, debemos prestar especial atención en qué sentido tiene el "juego" el brazo en su conjunto.
Una práctica eficaz y sencilla consiste en llevar el bulón hacia uno de los extremos que le da el "juego", antes del apriete definitivo del tornillo central.

De no ser así, el brazo izquierdo, siempre tendrá tendencia a "caer", mientras que el derecho, tendrá  la tendencia contraria, cuando efectuemos el apriete final.

Existen otros sistemas de nivelación, que ya explicaré en otros artículos, y que evitan ese desagradable inconveniente, que resta imagen de calidad al conjunto del toldo.

Como siempre, a vuestra disposición para cualquier duda o ampliación de información

lunes, 22 de septiembre de 2014

Brazos invisibles cruzados

Se trata de una opción para aquellos brazos articulados en los que hay menos línea que la salida deseada.
En una situación normal, los codos de los brazos, al recogerse, se tocarían, y no permitirían que el toldo se recogiese del todo.





Para poder instalar, en ese caso, se utilizan unos componentes denominados kit de brazos cruzados. Una pieza de dicho kit, se coloca en el soporte izquierdo, de tal modo que el brazo baja lo suficiente como para poder pasar por debajo del derecho al recogerse el toldo.







Así ambos brazos no coinciden en la misma horizontal, y pueden recogerse, sin necesidad de ser solo admitidos aquellos que no superen la mitad de la línea.









Para salvar esta diferencia de altura, y permitir que el brazo se sujete normalmente al perfil de carga delantero, otra pieza terminal, más alta de lo habitual, se encuentra también dentro del citado kit.





Aunque el método puede solventar algunas instalaciones, presenta algunas dificultades.
Principalmente el aspecto general, el cual presenta una sensación visual de estar desajustado en cuanto a su referencia con el plano horizontal.


Y si analizamos un poco el sistema, veremos que, ciertamente, es muy difícil conseguir una horizontalidad aceptable.

El tubo de enrolle de donde sale la lona, y el lugar donde se sujeta el soporte al brazo, se encuentran en distinta posición horizontal.
Eso conlleva a que, dependiendo de la inclinación que le demos al toldo, la distancia entre tejido y brazo, varíe, acercándose cada vez más a medida que el toldo tenga mayor inclinación.
En un toldo normal, esa variación de distancia es simétrica en ambos lados, por lo que, una vez graduado, se puede variar la inclinación sin que afecte a la horizontal.Mientras que en un toldo con sistema de brazos articulados, esa distancia varía en ambos brazos. Y por ello se requiere un ajuste mucho más preciso.

El resultado se ve claramente en muchas de las instalaciones en las que se emplea este kit, donde se puede apreciar el desnivel existente

  En sistemas cofre, no es posible emplear esta opción. Si puede hacerse en sistemas de los denominados texpro o semi-cofre, puesto que los brazos quedan por fuera del perfil que recoge el tejido.
Pero en la mayoría de estos últimos sistemas, se emplea ya en instalaciones normales, un terminal de doble altura, para que el perfil de carga suba hasta la entrada del perfil de recubrimiento de la lona. En consecuencia, si empleamos un kit de cofre, aún deberíamos utilizar un terminal más alto para el lado izquierdo.
La estética y la consistencia del conjunto se ve ostensiblemente mermada.





lunes, 8 de septiembre de 2014

Esta es la entrada 200 en este blog.
Y me hace especialmente ilusión haber llegado hasta aquí.

Por el contador de visitas, voy comprobando que son muchas las gentes que entran en este rincón.
Y de todos los países. Lógicamente, de una manera principal los de habla hispana.

Los comentarios no se prodigan en exceso. Pero entiendo que sea difícil escribir.

Cuanto menos, el saber que se leen los contenidos, me anima en mi quimera de seguir divulgando cuestiones relacionadas con la protección solar.


MUCHAS GRACIAS



Y ahora vamos a aprovechar la entrada.

Os adjunto un vídeo de la empresa Sunsetter awnings, el cual me he permitido añadirle unos subtítulos, y un poco de música
Veréis que se trata de un modelo de toldo interesante.
Espero vuestras opiniones



lunes, 1 de septiembre de 2014

Toldos para terrazas

Son muchos los modelos que pueden utilizarse para dar protección solar a terrazas de bares y establecimientos de restauración.
Los modelos más comunes suelen ser los brazos articulados con sistema monobloc, y los correderos planos.
Estos dos modelos permiten cubrir grandes superficies con estructuras poco aparatosas.

















También se utilizan para ese fin, los parasoles, si bien estos presentan el inconveniente del espacio que ocupan los vástagos centrales.





Hoy os voy a exponer un ejemplo de instalación, si más no, curioso. Encontrado en la provincia de Teruel, en la población de Castellote.
Se trata de un monobloc de la marca Llaza, del modelo ART-500.
Este modelo permite salidas de brazo de hasta 5 metros, como el que nos ocupa.





En esta instalación se ha empleado la opción de tres brazos, debido a las dimensiones considerables de la línea





Situado en plena plaza del pueblo, se requiere de una solidez adecuada para hacer frente a la fuerza del viento. Lleva para ello, un sensor de viento programado a la velocidad que exige la normativa para este tipo de toldos: CLASE II 38 km/h.




En instalaciones así, el afianzado de los soportes a la pared, requiere de una atención especial por parte del instalador.


Al parecer, la respuesta obtenida no le ha parecido suficiente, por lo que, una vez extendido el toldo, unos puntales delanteros reciben un perfil anclado en el propio perfil de carga, de tal modo que el toldo abierto, goza de un apoyo delantero.


Y para evitar que con los desajustes, la fuerza de los brazos de este modelo, (según especificaciones del fabricante 110 kp de fuerza de cierre para dos brazos) doble los puntales, éstos se encuentran sujetos al edificio mediante unos cables de acero.


En instalaciones más reducidas, puede emplearse un sistema de puntales extraíbles y telescópicos, con una base a suelo y una roscada al perfil de carga, que pueden colocarse una vez extendido el toldo.

Si el toldo se encuentra automatizado NO DEBE EMPLEARSE ESTE SISTEMA.
La recogida automática no permitiría la extracción de los citados puntales, lesionándose toda la estructura.


TENER SIEMPRE PRESENTE QUE TODO SISTEMA DE SUJECIÓN SUPLETORIO, DEBE PERMITIR LA RECOGIDA AUTOMÁTICA DEL TOLDO, 
sin necesidad de intervención manual,


lunes, 18 de agosto de 2014

Arquitectura minimalista

Así le llaman a este tipo de arquitectura de líneas rectas, grandes aperturas, volúmenes cúbicos....
La mayoría de los arquitectos que adoptan este modelo, lo hacen buscando el protagonismo en la luz, la transparencia, la visión, el espacio...
Muy lejos queda aquel estilo de paredes gruesas y ventanas pequeñas, con el fin de salvaguardar el espacio interior de los agentes atmosféricos externos.
Ahora imperan las grandes cristaleras. La construcción pasa a ser una servidumbre del individuo, de sus preferencias, de su comodidad.


Pero también podemos encontrar en este tipo de construcción algunos inconvenientes. Que pueden ser subsanados, por supuesto.

Es aquí donde intervienen los sistemas de protección solar.

Y es que, grandes superficies acristaladas generan amplitud y visión, pero también se constituyen en excelentes transmisoras de la luz y el calor externo.

Desgraciadamente, quienes nos dedicamos a sistemas de protección solar, nos queda mucho trabajo de comunicación con respecto a los autores del proyecto: a los arquitectos.

Cierto es que grandes fabricantes del sector, tanto en elementos estructurales como en tejidos, ya realizan jornadas de comunicación a todos estos nuevos profesionales que muy pronto estarán entre los arquitectos de prestigio.
Y también que mediante envíos periódicos, se mantiene informados a todos los colegiados de las novedades en el sector, así como de las ventajas de su inclusión en los proyectos que realicen.
Pero el arquitecto aún conserva cierta tendencia a no "emborronar" su fachada con sistemas de protección solar.

La fachada es el rostro de su creación, y el profesional diseñador huye de maquillajes o aderezos.

Sin embargo, y en favor de la practicidad y de la habitabilidad de las viviendas, durante todas las estaciones del año, desde aquí quiero romper una lanza en favor de las ventajas de ahorro energético, de intimidad, de comodidad...en definitiva, de control sobre la gestión del estado interior de la vivienda, de acuerdo con los deseos del usuario, que presentan los sistemas de protección solar

Todo sistema que se ubique en el interior de la vivienda, (detrás del cristal) tiene ya un elevado porcentaje de merma en su efectividad. Dado que estamos hablando de superficies acristaladas de grandes dimensiones, y, en consecuencia, transmisoras de luz y calor.

Sistemas de toldos verticales, guiados con cable, varilla o guía, por el exterior, ayudan ya a reducir notablemente el impacto de la energía solar sobre la citada superficie. Además ese modelo permite darle al proyecto el complemento de "una segunda piel" a la fachada. Consiguiéndose así, un efecto cambiante en la imagen que pueda presentar según el momento del día



Y existen en la actualidad, gran cantidad de modelos de toldo que pueden integrarse perfectamente en el aspecto de la fachada, acorde con sus líneas minimalistas y rectilíneas.










Hasta podemos aconsejar algún modelo que se integra perfectamente en el propio interior de la fachada.

NO hay que esperar pues a que nos lo den todo hecho. Aún nos queda un largo camino por recorrer.

La protección solar permite gestionar energías gratuitas, y aumentar el confort acorde con los requerimientos del usuario.

Trabajemos con ahínco en divulgar la información de sus productos

Comparte este artículo....

miércoles, 13 de agosto de 2014

Motorización y automatización

Corrían los inicios de los años 80 cuando llegó a mis manos el primer motor para colocar, en ese caso, en una persiana.
Un M-80 de Maesmol....

Mucho ha llovido desde entonces, y mucho ha avanzado toda la tecnología de la vía radio, para aplicar a los motores que permiten gobernar y gestionar persianas, toldos, cortinas, ventanas, puertas, cancela...y un largo etcétera.

Ya hemos hablado en alguna otra ocasión sobre los avances en la gestión de toda la vivienda vía web, a través de un IPhone, por ejemplo. 
Y dedicado algunos artículos de este blog:

http://fxylaproteccionsolar.blogspot.com.es/2013/04/mando-emisor.html
http://fxylaproteccionsolar.blogspot.com.es/2013/03/domotica.html

Pero hoy quería ceñirme a un nivel más básico: a la instalación y programación de un toldo, por ejemplo, a través de un mando emisor, y con la inclusión de un sensor (viento, sol, lluvia, o combinación de esas opciones).



Muchos motores existentes en el mercado, ofrecen, además de la opción de aceptar el manejo vía radio, la posibilidad de colocar un doble inversor de pared, que permite el manejo desde un punto fijo, mediante conexiones de cable.
Otros fabricantes diferencian sus productos, separándolos en dos gamas: la vía radio, y la vía cable.


  • Nos encontramos entonces, con que, en el caso de la primera opción, el motor tiene cinco cables de conexionado.
  • Nos encontramos con que el instalador no suele leer con detalle las instrucciones de uso y conexionado
  • Nos encontramos con que éstas (las instrucciones) suelen estar llenas de frases repetitivas,mal traducidas y poco prácticas
  • Nos encontramos con la pluralidad de marcas que conlleva la pluralidad de diferencias en las operaciones de programación
  • Nos encontramos con la complejidad de las funciones a realizar para programar un emisor con el motor. Máxime en el caso de un borrado total o reseteado. (hay modelos en el mercado que requieren de once diferentes acciones sobre el emisor, en una cadencia específica, además de un desconexionado y conexionado del motor a la red)


Y el resultado suele ser...el caos.


Creo que, con los avances tecnológicos de los que disponemos en la actualidad, los procesos de programación y asociado de sensores, podrían ser mucho más unificiados o sencillos, salvaguardando igualmente los borrados accidentales.
Porque este suele ser el motivo argumentado por los fabricantes para justificar sus softwares.

Todo ello lleva como consecuencia, la proliferación masiva de utilización de este sistema de elevación, aún a pesar del notable aumento que ha experimentado este sector

La elaboración de unas fichas técnicas, resumidas y prácticas, con dibujos que facilitan su comprensión y poco texto, es una herramienta que me parece útil y efectiva



A lo largo de mi trayectoria profesional he tenido ocasión de manipular muchas y variadas marcas y modelos de motorización y automatización. Y siempre he procurado sintetizar las programaciones en esas citadas fichas.

Si algún lector-instalador tiene alguna inquietud al respecto, puede contactar libremente conmigo, por si puedo ser de utilidad.

fxandresg@gmail.com

...o en este mismo blog.



martes, 5 de agosto de 2014

La lona corta en un toldo

Cuando un toldo se encuentra extendido a su máxima apertura, la longitud del brazo determina la dimensión que debe tener el tejido de salida.
Además, a esa medida, se debe añadir la cantidad de tejido necesaria para que el tubo de enrolle quede cubierto con el citado tejido, y no se exponga su superficie a los agentes atmosféricos.
Para un tubo de enrolle de 70 mm. de diámetro necesitaremos una longitud de tejido igual a :

2πR = πD

siendo π el número 3,14 y D el diámetro del tubo, o lo que es lo mismo 2R, dos veces el radio.

Haciendo los cálculos obtenemos una longitud necesaria para el tubo de enrolle de 70 mm. de aproximadamente 22 centímetros, y de 25 centímetros para el tubo de enrolle de 80 mm.

A todo ello cabe sumar también la cantidad de tejido necesaria para la elaboración de la vaina inferior y superior, en donde se aloja el conocido "macarrón" o "varilla vaina", que permite sujetar el tejido al tubo de enrolle y al perfil de carga.

Dependiendo de la maquinaria empleada esta medida suele variar, pero oscila alrededor de los 40 mm.

En total:

25+4+4 = 32

cuando estos datos no se consideran, y se tiende a emplear la mínima cantidad de tejido posible, los resultados saltan a la vista.
Máxime cuando el toldo lleva sistema de elevación manual, porque el cliente no siempre detiene el toldo en el mismo punto, y además de dejar el tejido destensado, el tubo de enrolle puede aparecer a plena luz en su totalidad.

Lo barato saldrá caro...


domingo, 3 de agosto de 2014

Comunidad de vecinos

De todos es bien sabido que, en muchas comunidades, hacen constar en sus estatutos las características que deben contemplarse en el momento de la instalación de un toldo, o sistema de protección solar, en aquellas viviendas que dan a una fachada común.

Curiosamente, se suele mencionar el color del tejido, (modelo y fabricante), pero no así la parte que me gusta denominar elemento portante. Es decir, la estructura de sustentación ( en el lenguaje de la calle, "el herraje")
Este nombre proviene del material empleado para su elaboración. (el hierro). Si bien, en la actualidad,el aluminio y otros metales ligeros, son utilizados con mayor asiduidad.

El caso es que, aún a pesar de respetar el criterio establecido en los citados estatutos para unificar el tejido de los toldos, éstos pueden presentar un aspecto bien distinto, y con ello, estamos muy lejos de conseguir una armonía en la fachada.

Capotas, cofres, verticales, brazo directo, estores...pueden ser elementos portantes aptos para la sustentación del tejido uniforme, y en cambio, ofrecer en su conjunto un aspecto nada conciliador.

Sería interesante que, en aquellas ocasiones en las que las comunidades soliciten la intervención de un profesional de la protección solar, para asesorarse sobre las cualidades del tejido a escoger, también apuntásemos las ventajas de cada modelo de estructura.

Como imagen ilustrativa de este escrito, os incluyo una imagen tomada junto al centro comercial Les Gavarres, en Tarragona.
En ella podemos observar, además de la total anarquía en la elección del colorido del tejido, también una pluralidad de modelos de toldo que ayudan a ofrecer a la vista del observador, una total disparidad de criterios entre los habitantes del bloque.

Podríamos decir que estamos ante una exposición de modelos de un instalador
Curiosidades...