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lunes, 15 de junio de 2015

Curiosidades en la prensa

Leía hoy la versión digital de "El País" y me he encontrado con un artículo que habla sobre la conveniencia de hacer las cosas con previsión, con el fin de pagar menos por ello.

En primera instancia se refería al alquiler de un apartamento para veranear. Y luego continuaba con la instalación de un toldo.
Seguía con el aire acondicionado y otros temas. Pero transcribo el texto del apartado referente a la instalación de un toldo.
En él, se hace mención de la entrevista aun profesional del sector, y extiende la información a precios de productos etc.

Curioso que todavía se siga valorando la venta e instalación de un producto determinado, sea cual sea el lugar donde se vaya a instalar, y atendiendo tan solo a la medida.

Falta aún mucha concienciación en este sector...

Ahh, y muy acertada la imagen que acompaña al artículo: NI UN TOLDO



La diferencia entre instalar un toldo o una pérgola ahora y hacerlo dentro de 15 días puede ser de hasta el 30%. “Incentivamos al cliente para que se decida a instalar los toldos fuera de temporada con este descuento sobre la tarifa de verano”, señala David Díaz, de la empresa Megatoldos. Y si se hace con más antelación mucho mejor, ya que la demanda en verano aumenta en torno a un 40% y puede haber problemas para atender todas las solicitudes de instalación.
No es habitual que las empresas se queden sin stock en plena temporada, pero podría pasar con ciertos materiales, ya que la mayoría de proveedores cierra durante el mes de agosto.
Lo más solicitado en estas fechas son los toldos para ventanas, seguido de las pérgolas de aluminio. “El precio de un toldo para una ventana de 1,50 metros ronda los 340 euros en plena temporada, mientras que la instalación del mismo en meses de otoño e invierno puede caer hasta los 240 euros”.

domingo, 24 de mayo de 2015

La casa perfecta.

Se trata de informaros sobre un artículo que he encontrado por internet.
Philipe Stark, junto con la constructora eslovena Riko ha creado un proyecto denominado P.A.T.H.
Se trata, como podéis leer en el enlace, de una nueva forma de construir asequiblemente la casa de tus sueños. Con todos los avances tecnológicos y sostenibles que puedas y quieras incorporarle.
Estos son los enlaces donde encontraréis toda la información:

http://www.revistaad.es/arquitectura/articulos/casa-p-a-t-h/17014
http://www.starckwithriko.com/

El motivo de mi artículo es el haber encontrado por primera vez, en un proyecto de esta ideología, la contemplación de un sistema de protección solar como es el toldo.

Integrado en la fachada, el toldo es considerado como un elemento importante en el conjunto del ahorro energético, y por tanto, un factor influyente en la sostenibilidad final de la construcción

En el mundo de la arquitectura empieza a tener cabida un toldo de sistema convencional. En este caso, un modelo de brazos articulados. 
Con la adaptación (y ocultación recogido) a una fachada de líneas minimalistas sin que altere su aspecto.

Creo que es un gran paso.


lunes, 18 de agosto de 2014

Arquitectura minimalista

Así le llaman a este tipo de arquitectura de líneas rectas, grandes aperturas, volúmenes cúbicos....
La mayoría de los arquitectos que adoptan este modelo, lo hacen buscando el protagonismo en la luz, la transparencia, la visión, el espacio...
Muy lejos queda aquel estilo de paredes gruesas y ventanas pequeñas, con el fin de salvaguardar el espacio interior de los agentes atmosféricos externos.
Ahora imperan las grandes cristaleras. La construcción pasa a ser una servidumbre del individuo, de sus preferencias, de su comodidad.


Pero también podemos encontrar en este tipo de construcción algunos inconvenientes. Que pueden ser subsanados, por supuesto.

Es aquí donde intervienen los sistemas de protección solar.

Y es que, grandes superficies acristaladas generan amplitud y visión, pero también se constituyen en excelentes transmisoras de la luz y el calor externo.

Desgraciadamente, quienes nos dedicamos a sistemas de protección solar, nos queda mucho trabajo de comunicación con respecto a los autores del proyecto: a los arquitectos.

Cierto es que grandes fabricantes del sector, tanto en elementos estructurales como en tejidos, ya realizan jornadas de comunicación a todos estos nuevos profesionales que muy pronto estarán entre los arquitectos de prestigio.
Y también que mediante envíos periódicos, se mantiene informados a todos los colegiados de las novedades en el sector, así como de las ventajas de su inclusión en los proyectos que realicen.
Pero el arquitecto aún conserva cierta tendencia a no "emborronar" su fachada con sistemas de protección solar.

La fachada es el rostro de su creación, y el profesional diseñador huye de maquillajes o aderezos.

Sin embargo, y en favor de la practicidad y de la habitabilidad de las viviendas, durante todas las estaciones del año, desde aquí quiero romper una lanza en favor de las ventajas de ahorro energético, de intimidad, de comodidad...en definitiva, de control sobre la gestión del estado interior de la vivienda, de acuerdo con los deseos del usuario, que presentan los sistemas de protección solar

Todo sistema que se ubique en el interior de la vivienda, (detrás del cristal) tiene ya un elevado porcentaje de merma en su efectividad. Dado que estamos hablando de superficies acristaladas de grandes dimensiones, y, en consecuencia, transmisoras de luz y calor.

Sistemas de toldos verticales, guiados con cable, varilla o guía, por el exterior, ayudan ya a reducir notablemente el impacto de la energía solar sobre la citada superficie. Además ese modelo permite darle al proyecto el complemento de "una segunda piel" a la fachada. Consiguiéndose así, un efecto cambiante en la imagen que pueda presentar según el momento del día



Y existen en la actualidad, gran cantidad de modelos de toldo que pueden integrarse perfectamente en el aspecto de la fachada, acorde con sus líneas minimalistas y rectilíneas.










Hasta podemos aconsejar algún modelo que se integra perfectamente en el propio interior de la fachada.

NO hay que esperar pues a que nos lo den todo hecho. Aún nos queda un largo camino por recorrer.

La protección solar permite gestionar energías gratuitas, y aumentar el confort acorde con los requerimientos del usuario.

Trabajemos con ahínco en divulgar la información de sus productos

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sábado, 21 de junio de 2014

Toldos, toldos, toldos y más toldos

Si os apetece ver imágenes curiosas de instalaciones, algunas explicaciones, opiniones, criterios...
Para conocer un poco más este mundo de la protección solar, podéis daros un paseo por esta página en Facebook.

https://www.facebook.com/pages/FX-Y-La-Proteccion-Solar

Otro rincón donde encontrar buenos amigos, y curiosidades


sábado, 10 de mayo de 2014

Grandes superficies

El mercado comercial, en todas sus vertientes, está sujeto a constantes cambios
Cambios que no siempre pueden calificarse como evolución.

Y es que cuando entramos en la posibilidad de encontrar un filón, basado en el aumento del consumo, cierto es que ello repercute en el precio del producto, optimizando sus costes de producción, pero no siempre es aplicable en todos los procesos.
Y mucho menos, cuando hablamos de un sector en el que el producto a medida se constituye como la base de  la demanda.
Pero la globalización, no perdona. Y aunque haya sido necesario recorrer mucho más camino ( = mucho más tiempo) para llegar a la situación actual, estamos ya de lleno sumergidos en la vorágine del toldo estandarizado en medidas. Y en calidad.

Esa es, todavía, nuestra tabla de salvación.


Cientos, miles... de toldos estandarizados, metidos en contenedores y llegados a nuestras costas desde el mundo oriental, se pueden ver llenando ya los escaparates y los estantes de las grandes superficies comerciales de bricolaje.
Nacidos para penetrar en el mercado del "hágaselo Vd. mismo", y con un nivel de calidad en sus componentes, estudiado para ser un artículo de temporada.
Lejos de la constante que, desde tiempo ha, ha prevalecido en este sector de la protección solar.
Parasoles y cenadores ya fueron víctimas de esa plaga invasora, antecediendo al toldo.
Parece que en estos artículos encontrábamos la ambigüedad de tratarse de unos sistemas de fácil instalación, además de ser susceptibles de poder moverse en el mundo de la estandarización de medidas, al no estar supeditados a ningún hueco, o pared.

En muchos establecimientos de nuestras concurridas calles, sobretodo en esas franquicias creadas en la venta al detall de frutas, y regentados por gente de Pakistán; así como en los ya conocidos bazares chinos, pueden verse instalados estos modelos de toldos, con unas estructuras llevadas al mínimo, y, por supuesto, sin la garantía ni la certificación de clase de las normativas que rigen en nuestro país.

Instalar un toldo no es tarea fácil.
Requiere de unos conocimientos y de una profesionalidad.
En un país como el nuestro, el poder cubrir la mayor superficie, adaptando el producto a la medida de su lugar de destino, es también un factor a considerar.
Y colocar un toldo en un balcón, o terraza, a una altura determinada del suelo, no es lo mismo que instalarlo a pie llano, con una sencilla escalera.
De ahí que, cada vez más, el mercado del profesional del toldo se encarrile a la especialización, a la garantía, y a la durabilidad.




Son, pues, dos vertientes en las que se ha segmentado el mercado, y que cogen caminos divergentes.

Porque un toldo de ofertado en las grandes superficies, tiene el final de su vida muy próximo.. y ya sentenciado.

Una imagen vale más que mil palabras....


sábado, 14 de septiembre de 2013

El toldo y los coches



Los hay que cuentan que los orígenes de esta profesión, surgen de aquellos que antaño se dedicaban a confeccionar las lonas para los carros. Antiguos medios de transporte contracción animal

Y tal vez la imagen que acompaña a este texto, sea un claro referente del ayer y hoy del mundo de la protección solar



En la actualidad, cuando hablamos de "un toldo", siempre nos viene a la mente aquel elemento estructural de protección solar adherido a una pared, o agarrado al techo de un balcón o cornisa.
Como máximo, podemos llegar a imaginar una pérgola o cenador en medio de un jardín. O cualquier modelo de parasol, básicamente en las terrazas de bares y restaurantes.







Sin embargo, hay también un lugar donde se suelen instalar toldos o protectores solares. Un lugar móvil, que se traslada.
Efectivamente, me estoy refiriendo a un coche, autobús o similar
Algunos modelos están específicamente diseñados para ese menester.

Y otros son adaptados de una manera artesana, y en ocasiones, ingeniosa y original.






Para una buena adaptación y sustentación, hay que encontrar los puntos fuertes del fuselaje o estructura básica del vehículo en cuestión, y diseñar un soporte de unión entre éste y el propio soporte del toldo










Muchos autocares de eventos deportivos lucen esos toldos para dar cobijo a  fotógrafos y protagonistas, durante las ruedas de prensa, o en los preparativos que preceden a dichos eventos
Por eso, quiero terminar este blog de hoy, con un montaje del que me siento colaborador muy estrecho.

Dos cofres de Llaza, modelo MATICBOX-350, de línea minimalista, fueron integrados al autocar en el que se desplazan los ciclistas del equipo GARMIN
De ello hace ya dos años largos. Y siguen luciendo y dejandose fotografiar o filmar desde tierra o desde el aire

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Historias de un toldo

Generaciones de donostiarras se han refrescado a su sombra en las playas, siendo durante todo este tiempo un referente para éstas y para todos los que disfrutaron de aquellos toldos.

Ahora genera controversia y sinsentido, y tras la decisión de Costas de reducir el número de parasoles, el periodico Diario Vasco rompe una lanza a favor de las voces que protegen lo que ellos entienden como algo más que un toldo.

Pedacitos de vida de un tiempo ya pasado, bajo aquella sombra...

Marta A. El número 213
«Para despedir el verano comíamos turrón»
El invento de las pulseras identificativas que desde el año pasado los niños llevan en la playa de La Zurriola tuvo un precursor hace más de 30 años, y los toldos tuvieron mucho que ver. 
Marta era una niña cuando su madre le colgó al cuello una chapita en la que podía leerse ‘213’. El número no era más que una garantía para evitar el mal trago de tener que buscar a la niña en caso de pérdida. Quien la encontrase no tenía más que seguir la pista del colgante y ayudarla a regresar a la sombra del toldo número 213. 
Situado a la altura del hotel Niza, en la playa de La Concha, el toldo perteneció a la familia de Marta durante más de 60 años. Primero a su abuela y más tarde a sus tías, hasta que por recomendación de Costas el Ayuntamiento retiró parte de los parasoles. 
«Ibas viendo cómo las familias cambiaban, se multiplicaban de verano en verano», explica. Durante un tiempo además del de sus tías, sus padres, junto a un grupo de amigos, tuvieron una carpa en la playa de Ondarreta. «Nos juntábamos cinco familias y en septiembre para despedir el verano compraban turrón y nos lo comíamos por si no se llegaba a Navidad», rememora con la media sonrisa de quien hace mucho tiempo que no evoca un recuerdo feliz. 
Con el tinto de verano que su padre llevaba a la playa en un termo aún en la memoria y ya convertida en madre, Marta continúa yendo a La Concha donde, a pesar de no tener toldo, toda la familia se sigue reuniendo en el mismo punto. Bajo el hotel Niza.

Ésta es una pequeña porción de la enorme tarta de historias generadas alrededor de un toldo.

¿Cúal es la tuya?

lunes, 15 de julio de 2013

Opciones de sistemas de protección solar

La firma TOLDER, y concretamente desde su delegación en Argentina, ha colgado en youtube un vídeo interesante sobre las distintas opciones posibles para instalar sistemas de protección solar en el habitat 
Vale la pena verlo, y captar el concepto


sábado, 1 de junio de 2013

Tornado

Una curiosidad.

La devastación es notoria después del paso de un tornado. Tan en auge estos días.

Escaparates rotos, cristales, maniquíes...

Y al fondo, algún toldo que todavía resiste.

Buen fin de semana


lunes, 6 de mayo de 2013

Guerra


Recuerdo perfectamente el día que aquellas manos me dieron forma.
Eran unas manos rudas, fuertes, pero diestras en sus menesteres. Que tensaban con fuerza el tejido (que más tarde sería mi piel,) para no dejar ninguna arruga en mi superficie.
El chasquido de la grapadora sonaba, rompiendo el silencio del taller, y yo, resistía aquellos pinchazos, orgullosa de la forma que me iban dando.
Engalanada con una cinta de ribetear de color verde chillón, pude verme reflejada en los ojos brillantes de aquel maestro que me había creado.
Poco después, Tras un breve trayecto en furgón, sentí como me anclaba firmemente al muro de esa tienda de frutas y comestibles. La pared era de piedra y mis garras penetraron en ella para resistir los envites de lluvia y viento.

A partir de entonces mi misión iba a ser proteger del sol, y de la lluvia repentina, todas las frutas que el dueño de la tienda colocaba con  metódica precisión en las cajas de venta.
Sí, soy yo, la capota que veis en la imagen
Por aquel entonces era una capota afortunada. Tenía muchas horas de trabajo, pero me gustaba mirar a un lado y al otro de la avenida. Me recreaba con el ir y venir de las gentes, y me gustaba escuchar las conversaciones que, bajo mi sombra protectora, tenían lugar entre compradores y vendedor.
Sonreía cuando los niños saltaban ágiles, para intentar alcanzar con la punta de sus dedos el fleco de mi bambalina. Y escuchaba dichosa aquellos vítores de éxito cuando lo conseguían.
De noche, dormía plácida, recogida junto a la fachada donde me sostenía con mis garras profundas. Era corto el tiempo, porque el tendero se apresuraba a colocar las frutas ya en los primeros albores del sol.

Era un ruido ensordecedor, un enorme chillido de hierros y cadenas retorciéndose a lento paso desde el extremo de la avenida. No había visto nunca nada igual. Sí que estaba acostumbrada a ver coches y camiones, pero nunca había visto nada así. 
Encima de ese cuerpo enorme de hierro, una especie de cabeza giraba en todos los sentidos, arrastrando en su recorrido un largo tubo de hierro amenazador.
La gente corría entre chillidos, y se apresuraba a esconderse en portales y tiendas. Desde los tejados de algunas casas empezaron a sonar explosiones pequeñas que provocaban chispas en el cuerpo de aquel monstruo.
Hasta que, con movimientos rápidos, aquel tubo de hierro empezó a lanzar llamas de fuego en todas direcciones.
Paredes, edificios, balcones… todo iba cayendo al paso de aquel monstruo.

Ha pasado algún tiempo. Tuve suerte de cómo me instaló aquel mi creador, y todavía mantengo firmes mis garras en este muro semi-derruido que un día fuere la pared de la tienda.
La calle está en silencio, siempre: Solamente de vez en cuando algún disparo desde lo alto de lo que fueran edificios y viviendas altera esa paz. Y se corresponde con alguna carrera desbocada de alguien que intenta cruzar por la avenida.
Alguna vez caen desplomados en medio de ella, y permanecen ahí, inmóviles, a veces por días, hasta que algún furgón gira la esquina chirriando y se detiene junto a  esos cuerpos, para recogerlos con rapidez y darse de nuevo a la fuga.

No entiendo a la gente. No comprendo nada. No pasan niños, ni se detiene nadie debajo de mi piel rasgada, a hablar animadamente, mientras les cobijo del sol.
Recuerdo una de las últimas conversaciones que pude escuchar, en la que repetían con miedo una palabra: guerra.

No sé lo qué significa ni cuánto durará, pero yo quiero volver a tener la piel entera y poder  proteger del sol a las gentes que llenaban esta avenida.
Y es que el sol sigue viniendo cada mañana a despertarme. Aunque ya nadie me recoja por las noches junto a la fachada y cada vez me cueste más seguir agarrada al muro.
Tengo que aguantar. Esto no puede durar así siempre.


domingo, 28 de abril de 2013

Pasiones



Tan bella como famosa esta foto realizada en 1946 por Robert Capa en la playa de Golfe-Juan, en donde a primera vista se podría pensar que es una instantánea del momento, pero si profundizamos en ella podemos apreciar que nada pasa por casualidad, como todo lo que hacía  Picasso.

En ella queda reflejada una relación para nada de igual a igual con su sobrino y alumno Javier Vilató, a quien podemos observar sonriente a una distancia más que prudencial de Picasso, mientras éste sostiene un parasol cobijando a Françoise Gilot,una de sus pasiones…

A Pablo Picasso le gustaba que sus mujeres fueran devotas y sometidas. Pero Françoise Gilot, colega suya y su amante desde 1943 hasta 1953, rompió el molde.

De ahí quizás que sea él quien le sostenga la sombrilla…


miércoles, 24 de abril de 2013

Abandonado



Todavia puedo escuchar el murmullo de las gentes, que en este momento se me antoja tan lejano.
Como explicar qué es para mi aquello que vosotros llamáis “tiempo”. El ir y venir de sensaciones únicas, aunque a veces os pudieran parecer repetidas o carentes de importancia.

Siempre esperando lucir mucho más en el amanecer de un nuevo día. 
Hacer bien mi trabajo.

Aquella primera vez para mi fue especial. 
Mientras aquellos hombres me movían de un sitio a otro y me colocaban en lo que yo pensé seria mi hogar...me sentí único..
Me desplegaron varias veces, me cerraron otras cuantas...hasta que oí una voz que decía: "..listos, cerrarlo antes de que quede empapado...sólo nos faltaba esto"

No entendí muy bien a que se refería, aunque no tardaría mucho en descubrirlo.

Y así comenzó mi tiempo.

Puede parecer extraño,pero me creí importante. Pensé que  formaba parte de algo, junto a mis compañeros de viaje. El rótulo luminoso, el escaparate repleto de luz y colores... la acera limpia, la fachada pintada

Ahora esa sensación me ha abandonado, dejando paso a una soledad cargada de tristeza.

Quizás nunca fui bien tratado, quizás mi trabajo solo fue importante para unos pocos...muchas noches sintiendo como me golpeaba el aire mientras resistía sus envites,  muchos días de lluvia me dejaron empapado...
Y me veo así, sin ni tan siquiera poder cerrar mis brazos.

Así...abandonado.  

lunes, 8 de abril de 2013

Bajo la lluvia.


Una tarde de verano, de aquellas que traen olor a otoño. 
De esas tardes  en las que el cielo, sin avisar, cambia su color y nos regala esa lluvia que atenúa el sofocante calor que sube del asfalto.
Corremos a guarecernos bajo los toldos.
No importa si nos conocemos...de hecho somos extraños, refugiados en un mínimo espacio, de la lluvia.
Pero ella camina sin prisa, con sus pies descalzos pisando con delicada firmeza ese asfalto, ahora más fresco por el agua caída.

Y olvido por un momento...que está lloviendo.

domingo, 7 de abril de 2013

Inauguración, ejemplo, valentía.


Ayer, tuve la ocasión de acudir a la inauguración de la nueva exposición de TOLDOS SALAS, en Cerdanyola del Vallés.

Los tiempos que nos toca vivir, no nos tienen acostumbrados a celebraciones de esta índole.
Ello ya de por sí define con claridad el por qué del título de esta nota.

Está claro el sentido de la primera palabra. Se trataba de una inauguración. Pero no en su sentido más intrínseco.
Y es que TOLDOS SALAS inició su andadura ya hace unas cuantas lunas.

Corrían los años de la emigración en nuestro país, hacia las zonas más industrializadas. Con las consecuencias del retraso y el deterioro sufrido tras aquella guerra fraticida que asoló nuestra patria, las gentes se movían por el territorio en busca de una vida sostenible, con la intención de sobrevivir a la precariedad, y con el deber de tirar para adelante el núcleo familiar. Para ello no importaba el horario laboral ni el esfuerzo que fuere necesario. El futuro era una quimera, y el jornal, o los jornales, una necesidad.
Así empezó la vida de TOLDOS Y PERSIANAS SALAS. Así, su fundador, empezó, tras la jornada laboral que le exigía esfuerzo y dedicación, a reparar e instalar persianas y toldos.

Eran otros tiempos, otro modo de hacer, algo que hoy nos parece ya tan lejano…

Pero en toda situación, en toda etapa, tiene y tendrá lugar, el modo y la forma con la que se puede dar continuidad a cualquier empresa.
Con ese ejemplo recibido de su padre, Agustín fue llenando sus bolsillos de experiencias, de conocimientos revertibles en la profesión. De modos, de maneras, y sobre todo, de educación y respeto en el trato hacia proveedores y clientes.
Dicen que detrás de un gran hombre, siempre hay una gran mujer. Pero a mí me parece esta expresión un tanto sexista. Porque la posición de María, su compañera y pareja, nunca ha estado ni detrás ni delante, si no bien al lado. Pegada a él.
María y Agustín se complementan a la perfección. Y entre los dos, el tándem de empresa ha llevado siempre una velocidad positiva y llena de coraje.

Fue ya hace unos años cuando apareció en escena un nuevo personaje: Marc. Un joven emprendedor que inició su relación con TOLDOS SALAS desde la representación proveedora.
Pero, como sucede también en ocasiones, esta relación amplió sus horizontes abrazando el calificativo de amistad.

Y , lejos de amedrentarse ante el rumbo que iba tomando la situación que nos toca vivir, en sus cabezas se fue forjando la idea de que había que presentar al cliente una cara reformada, más actualizada, con ejemplos palpables de modelos y productos mucho más del momento, y dirigidos a todo el abanico de posibilidades que pudiese esgrimir el consumidor.

Así, con valentía, ha tomado vida esta nueva exposición, apoyada también por los proveedores que han querido participar en este proyecto, a todas luces lleno de coraje y buenos augurios.
Y es que, poder estar junto a un relevo generacional, forjado desde la base, con un resultado eficaz, locuaz y sólido más que evidente; y contar a su vez con un equipo sólido, cohesionado, profesional, y con unas enormes ganas de trabajar en pro de la solución más adecuada a las necesidades personales de cada consumidor, ofrece una garantía elevada de éxito.

Ayer pude compartir y debatir con todas esas gentes, profesionales del sector, y con todas las amistades de “la familia SALAS” unas horas de entrañables charlas.
Y también pude reencontrarme con gentes a las que no tan solo me han unido lazos laborales, si no también auténticos puentes de amistad y respeto mutuo.

Ayer fue un gran día. Y desde aquí, hago públicos mis más sinceros deseos de poder seguir celebrando con María, con Agustín y con Marc, y con todas las gentes que les rodean y apoyan, muchas más jornadas como la acontecida.

     Nueva exposición de TOLDOS SALAS

Recién inaugurada la celebración, con Agustín a la derecha de la imagen

jueves, 4 de abril de 2013

Toldos a principios del siglo XIX.


Mucho han cambiado las edificaciones que se hacían a principio del siglo XIX en las grandes ciudades.
Por aquel entonces,los edificios bajos de las calles hacían éstas más soleadas y el astro rey no estaba muy en auge para la población.
No era de extrañar, pues, ver un toldo en cada escaparate que, muy lejos de intentar que pasara desapercibido, era “vestido” con telas vistosas para, incluso, dar caché al establecimiento.
Fue posiblemente la influencia del séptimo arte quien, a mediados de siglo, hiciera desaparecer los toldos de las tiendas y los sombreros de las gentes.
Apareció el “sinsombrerismo” y la luz “ a plein soleil”, tal y como se veía en el cine.
Muchos cambios lleva vivido este sector y, en este sentido, ahora tiene las de ganar. 
Hemos vuelto a la protección de los rayos del sol y a darle todo el protagonismo que se merece.

Todo cambia...afortunadamente. 


miércoles, 3 de abril de 2013

Nuevas propuestas.






Reducir, reutilizar y reciclar son parte esencial para el cuidado del medio ambiente, sin embargo no todas las propuestas son tan creativas y funcionales como la del diseñador estadounidense Garth Britzman, quien realizó una instalación llamada (POP) Culture en la Universidad de Nebraska, para promover el reciclaje dentro del campus. 


En ella, se aprovecharon los envases de PET y sus formas para crear el toldo. 

La gracia del toldo no es sólo la utilización del material sino la creatividad en el uso. Durante la elaboración de éste, se aprovechó el fondo de las botellas para después ser coloreadas y se sujetaron a distintas alturas en una estructura rectangular. 

El diseño de la estructura de botellas, da la sensación de estar bajo un cielo de distintos tonos y a su vez, tienen la función de dar sombra. 

Britzman no sacrificó ni belleza ni funcionalidad en esta instalación  y dotó de distintas posibilidades a un material que, seguramente, no tenía un futuro en el diseño.

sábado, 30 de marzo de 2013

Tres siglos de toldos.

Un paseo que nos lleva hasta tres siglos atrás. 
Una pincelada de color que resalta aquel co-protagonista de mercados, calles, playas, fuentes... mezclado entre el ir y venir de las gentes.  
Una prueba más de que el toldo lleva mucho tiempo brindándonos su sombra, su cobijo. Y también un modo de ver desde otro ángulo, que, aún remontándonos a tiempos muy pasados, la tecnología que da vida al toldo, tiene raíces bien firmes. 

Cuántas historias podrían contarnos esas estructuras y esos tejidos, mudos cómplices de todas ellas.


 

viernes, 8 de marzo de 2013

Cuando el toldo es arte

DESDE OTRO ANGULO pretende ser un apartado donde tengan cabida otras forma de expresión que tengan en su contenido, enlaces con el toldo, con la protección solar.


Pero alejadas de la técnica o de la definición en sí del producto.



Pensamientos, poesía, música, cine, historia, efemérides.... que, desde otro ángulo, nos muestren también la presencia del toldo o de un sistema de protección solar en los avatares de la vida.