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jueves, 21 de abril de 2016

LOS TEJIDOS Y LA NUEVA NORMATIVA

En la actualización de la normativa EN 13.561-2015, vigente desde la pasado mes de diciembre, existe un Apartado de obligado cumplimiento, para quien quiera certificar sus fabricados de tejidos, que se describe en el Anexo A1 (Normativo)

Su título: 

TELAS, Determinación del alargamiento de las telas para toldos bajo carga estática. Métodos de ensayo

Dentro de el citado anexo, y mediante un método detallado en 11 apartados y  29 sub-apartados, se describe con minuciosidad cómo debe realizarse el ensayo, y cómo se obtiene una calificación en función del resultado de las mediciones sobre la elongación de los tejidos, tanto en sentido de urdimbre como de tramado.

Os transcribo la definición que se contempla dentro de su primer punto:

"Este método de medición tiene por objeto determinar el comportamiento de las telas para toldos, durante y después de la aplicación de una carga estática. Estos resultados de medición permiten evaluar el comportamiento de las telas para toldos frente a su flexión  o a la formación de bolsas durante su utilización.
Para determinar las condiciones de ensayo, se ha considerado el hecho de que un pequeño alargamiento de la tela en aquellos modelos  de toldos que ejercen tensión sobre la misma puede conducir a problemas mayores durante su utilización"



A ese texto le siguen toda una serie de datos sobre las medidas de las probetas de ensayo, las cargas a aplicar, el tiempo de ensayo, y la obtención, mediante la comparativa entre el "antes y el después" de los correspondientes valores que se denominan: desviación típica, intervalo de confianza del valor medio, y coeficiente relativo.


  • ¿Os ha llegado esta información por parte de los fabricantes?

  • ¿Estáis en condiciones de poder comparar con los citados datos cuál puede ser la tela más idónea de acuerdo al modelo que vais a fabricar o instalar?

  • ¿Conocéis la clasificación con respecto a la duración del color de las telas que trabajáis?


Tanto los fabricantes del toldo a medida (mayoristas) como los mismos instaladores, debéis empezar a conocer vuestros derechos, y a solicitar la obligada información con la que se os permita decidir qué materiales utilizar.

Pensar que, sobre el consumidor final vuestro grado de responsabilidad es primario en la escala de valores.
Y que datos como estos deberían constar en vuestras facturas, junto al nombramiento de marca y modelo empleados.

Si queremos que esta sea una profesión cualificada, debemos empezar por marcar nosotros las distancias frente a los "intrusos o ilegales".



Hay mucho para plantear, conocer y utilizar,  si se decide formar una asociación o representación conjunta del sector.
Tenerlo presente en vuestras meditaciones, en pro de una dignificación del sector.

Os exigen responsabilidades. Y hay que transmitirlas y exigirlas  a todos los escalones de la cadena de valor




viernes, 1 de abril de 2016

PUNTUALIZACIONES SOBRE EL TEJIDO

Existen muchas dudas sobre la confección del tejido de un sistema de protección solar.
Concretamente sobre el  tejido acrílico de un toldo enrollable.

Voy a intentar aclarar algunos puntos que puedan ayudar a tener un poco más de "luz" sobre este tema.

A lo largo del tiempo, se ha mejorado en la calidad de los componentes de la fibra de donde se extrae el hilo. Si bien, la competitividad ha dejado el precio de venta de la misma, muy cerca del punto donde se encontraba.


Y ello repercute en la cantidad de materia empleada. Es decir. hace más de 10 años hablábamos de tejidos que pesaban alrededor de 350 a 400 gramos por metro cuadrado.En la actualidad, la mayoría de los que podemos encontrar en el mercado no alcanzan los 300 gramos por metro cuadrado, siendo la cifra de los 280 gramos por metro cuadrado la más indicada en las características técnicas que nos proporcionan los distintos fabricantes.
Sin olvidarnos de algunos, añaden una tolerancia  +/- un 7%.

La importancia de todo ello, no radica tanto en el espesor del hilo empleado, puesto que su constitución interna, puede ser más resistente que anteriormente, si no en la cantidad de hilos que se emplean por centímetro.

Un tejido acrílico de antaño se entendía por aquel que contenía 31 hilos por centímetro en su urdimbre (en el sentido vertical o de las franjas en los tejidos rayados) y 16 hilos por centímetro en su tramado (en el sentido horizontal o transversal).
Es fácilmente comprobable con una lupa, de las precisamente denominadas "cuenta-hilos", (por residir su origen en el sector textil), que estas cantidades distan  de las utilizadas en la actualidad.
Ello deriva en una mayor facilidad del tejido a ser fácilmente dúctil y maleable, lo que lo convierte en una superficie susceptible de modificación en su estabilidad dimensional y rectangular.

La ductilidad afecta mayoritariamente a la ondulación sobre los bordes del tejido, que para su adaptación al toldo, llevan un dobladillo o  doblez, de aproximadamente 3 centímetros, que puede coserse o pegarse con cola térmica.
Este "mayor grosor" en los extremos del tejido, conlleva una mayor dimensión diametral en el enrollado del toldo.


Veamos:
Para un toldo de medidas de salida de 300 centímetros, enrollado sobre un tubo de enrolle de diámetro de 80 milímetros, necesitaremos dar al tejido 12,21 vueltas (consideramos la salida del tejido de 330 centímetros útiles, para que al bajar el toldo quede  todavía una vuelta enrollada en el tubo y que éste no sea visible). El diámetro final resultante será de 102,97 milímetros.
Pero si contamos un espesor doble en los laterales y en las costuras de unión de las tallas,, solo necesitamos 11,49 vueltas para recoger la totalidad del tejido, puesto que el diámetro de enrolle final será  de 121,69 milímetros. 





Esta diferencia diametral entre las costuras y el tejido, hace que su enrolle sea más tenso en las costuras, provocando arrugas visibles.










Arrugas u ondulaciones mucho más acusadas si se trata de un toldo cofre motorizado con final de carrera de cierre por presión sobre el par del motor




Si, a todo ello, le añadimos la confección con retales laterales de ancho pequeño, para conseguir la medida deseada, causamos sobre el problema un efecto multiplicador que agrava todavía más la situación.
Por ello, y no tan solo como estética, si no también desde un punto de vista técnico y de efectividad, siempre se recomienda que los retales laterales para llegar a la medida deseada, no sean menores que un cuarto de la longitud de la talla, es decir que 30 centímetros.

Inclusive, si cogemos la medida que falta para alcanzar la deseada y le sumamos una talla entera, y lo dividimos en dos partes, tendremos un retal en cada lado, siempre superior a los 60 centímetros (media talla) y estaríamos en la situación ideal.



Por supuesto, las costuras siempre deben estar centradas. De no ser así, el grosor causado por las mismas incidirá en un enrollado deforme del tejido, que desplaza el mismo hacia uno de los lados. Es lo que en este mundo se conoce como "el efecto cucurucho"

Recordar también que, cuando se trata de un tejido acrílico sujeto a mucha tensión (como es el caso del que tenemos en un toldo veranda) para evitar en la medida de lo posible este tipo de incidencia, las tallas se suelen cortar por la mitad, es decir, a 60 centímetros, para que  exista una mayor cantidad de puntos de tiro en la línea, y evitar así la creación de grandes bolsas en el tejido cuando está extendido.



Y por último, y dada esa mayor ductilidad de los tejidos acrílicos actuales, hacer especial mención a la tensión que debe tener el tejido confeccionado en su línea, mediante los tornillos y tacos que se insertan en los extremos del tubo de enrolle y perfil de carga, para evitar "arrugas" en ese punto, como las de la imagen



Espero que este recordatorio os haya servido de ayuda. Y para cualquier consulta o ampliación sobre el tema, ya sabéis, podéis dejar un comentario en este mismo blog, o dirigir un correo a:   fxandresg@gmail.com

martes, 5 de agosto de 2014

La lona corta en un toldo

Cuando un toldo se encuentra extendido a su máxima apertura, la longitud del brazo determina la dimensión que debe tener el tejido de salida.
Además, a esa medida, se debe añadir la cantidad de tejido necesaria para que el tubo de enrolle quede cubierto con el citado tejido, y no se exponga su superficie a los agentes atmosféricos.
Para un tubo de enrolle de 70 mm. de diámetro necesitaremos una longitud de tejido igual a :

2πR = πD

siendo π el número 3,14 y D el diámetro del tubo, o lo que es lo mismo 2R, dos veces el radio.

Haciendo los cálculos obtenemos una longitud necesaria para el tubo de enrolle de 70 mm. de aproximadamente 22 centímetros, y de 25 centímetros para el tubo de enrolle de 80 mm.

A todo ello cabe sumar también la cantidad de tejido necesaria para la elaboración de la vaina inferior y superior, en donde se aloja el conocido "macarrón" o "varilla vaina", que permite sujetar el tejido al tubo de enrolle y al perfil de carga.

Dependiendo de la maquinaria empleada esta medida suele variar, pero oscila alrededor de los 40 mm.

En total:

25+4+4 = 32

cuando estos datos no se consideran, y se tiende a emplear la mínima cantidad de tejido posible, los resultados saltan a la vista.
Máxime cuando el toldo lleva sistema de elevación manual, porque el cliente no siempre detiene el toldo en el mismo punto, y además de dejar el tejido destensado, el tubo de enrolle puede aparecer a plena luz en su totalidad.

Lo barato saldrá caro...


domingo, 20 de abril de 2014

NUEVAS TENDENCIAS

En la actualidad, el mundo de la confección de los tejidos para sistemas de protección solar, también ha evolucionado.
Así, el clásico sistema de unir las tallas de, como norma genérica 1,20 metros de ancho, con costura mediante máquina de doble aguja, ha dejado paso al encolado de ambas tallas, mediante una maquinaria que, a lo largo de los más de 10 años en que inició su andadura, ha demostrado con creces su efectividad.

Los tejidos pegados con cola especial, consiguen una adherencia duradera, y evitan la perforación de las agujas en su estructura.

Así mismo, y dependiendo de la calidad del hilo utilizado en las costura, éste sufría un deterioro más o menos temprano, con lo que, los tejidos debían ser "recosidos" en algunas ocasiones.

Otro factor a considerar como diferenciador radica en la tensión aplicada a los hilos que intervienen en todo proceso de costura: 

  • el superior que se enhebra en la aguja,  
  • el inferior, que suministra la canilla, y sobre el que se cruza el primero, para dar consistencia a la citada costura

La regulación de ambas tensiones, requiere de una metodología precisa, para evitar así el proceso de "arrugado" en la costura,


Empleando el método de pegado, esta incidencia se evita considerablemente.

En la actualidad existe también maquinaria capaz de unir tejidos de características diversas.
Tales como tejido acrílico con PVC, especialmente indicadas para la confección de verticales con ventana. Utilizados en terrazas de restauración, en campings, o como puertas separadoras en naves industriales.


Existen multitud de marcas especializadas en la construcción y venta de todo tipo de maquinaria para los distintos procesos de cosido, pegado, aplicación de calor para la disolución de ambos tejidos a unir, e incluso sistemas de alta frecuencia que consiste en la aplicación de impulsos eléctricos sobre la costura,mediante la utilización de barras electródicas.

Artmecc, Bielle, Cuttex, Hashima, Juki, Kansai, Km, Inderle, Marsew, Pegasus, Racing, Ricoma, Sulee, Sunstar, Suzuki, Templex, Treasure, Trevil, Variomatic, Zoje, Smre, y especial mención para Durkopp Adler, son algunas marcas con garantía.

En los denominados tejidos técnicos (base de poliéster o fibra de vidrio recubierta de PVC) es donde se suele emplear con mayor asiduidad este último sistema de alta frecuencia. Y es en  donde se suelen efectuar las uniones electródicas mediante soldadura horizontal. De este modo, se evitan las arrugas en el enrolle que generan el grueso de las soldaduras en vertical.


Las viejas máquinas de unir, mediante una sola aguja y con la aplicación del movimiento a pedal...han quedado ya para museo.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Los tejidos resinados

Ya conocimos en su día, a los tejidos acrílicos.  De ellos hoy nos interesa recordar su acabado, mediante una capa de “apresto” o barniz, que los hacía resistentes al agua, así como repelentes a la adhesión de polvo y suciedad.

Pues bien, los tejidos resinados nacieron fundamentalmente para su uso en cubrimiento de embarcaciones, y también para la confección de mochilas  e indumentaria deportiva.
En estos dos apartados finales, cayó rápidamente en desuso, debido a que, en el empleo de estas aplicaciones, el tejido sufre acciones de arrugado y doblado, con lo que, la capa de resina se desprende con relativa facilidad.

De hecho, el tejido resinado no es más que un tejido acrílico, teñido normalmente a la masa, al que se le da como protección adicional y por una sola de sus caras, una capa de resina sintética a modo de complemento. A priori se nos puede presentar como una mejor característica que un “apresto” o barniz. Pero... analicemos

Evidentemente, dicha capa puede tener mayor o menor espesor, y de ello dependen en gran manera sus características técnicas finales, que derivan en su respuesta al agua.

Para comprobar dicha respuesta, se emplea un ensayo llamado Test de Schmerbereg o de la columna de agua.

Os explico un poco en qué consiste.

Basado en la teoría de los vasos comunicantes, pretende medir la impermeabilidad de un tejido en función de la columna de agua que tenga encima.

Consiste en colocar una muestra del tejido recubriendo herméticamente la boca de un vaso comunicado a una pipeta graduada en milímetros, a la que se le va añadiendo agua hasta que aparece una gota al otro lado.

De la cantidad de líquido introducido se obtiene el valor de la impermeabilidad del tejido que como mínimo debe mantenerse por encima de los 1000 mm. Esta cantidad puede expresarse también en unidades de presión bar (1 bar = 10000 mm).

Este ensayo nos da un valor, pero nosotros debemos considerar específicamente su connotación en cuanto al empleo del tejido en un toldo. Y en esta aplicación, el agua no alcanzará un valor elevado de altura en milímetros sobre el tejido, ni aún en el caso de un toldo con 0º de inclinación.


Un consejo que consideramos  importante:

ATENDER A LAS ESPECIFICACIONES TÉCNICAS DEL FABRICANTE.

En muchas de ellas, podremos comprobar que, o bien no se citan esos datos, o son realmente muy parecidos a los obtenidos con el tejido acrílico que entendemos como normal.

Un detalle a tener en cuenta:

La capa de “apresto” se da al tejido acrílico por ambas caras, mientras que el resinado, (de no indicarse lo contrario) suele ser monocapa, es decir, tan solo por uno de los lados.

Este detalle, para la elaboración de fundas de barco ya se tiene presente, pero en el caso de tejidos para toldo, debe tenerse todavía más presente aún, si cabe, para no errar en la colocación de las distintas tallas.

Y como colofón del artículo de hoy, valorar y comparar el peso de ambos tejidos, para poder tener todas las armas de juicio. Ya sabéis, el urdido y el tramado (cantidad de hilos empleados por centímetro cuadrado, en sentido vertical y horizontal del tejido).

Existen otros tipos de acabado en tejidos, tales como el hidrofugado, el deperlante, el inducido, el empleo de  membranas microporosas o poliméricas… Todas ellas, debido a su baja respuesta en toldo, y a su elevado coste, no suelen emplearse en la opción que nos ocupa.

Como siempre, la decisión final en la selección corre de vuestra cuenta. Pero para tomarla, valorar bien las variables, y si no están a vuestro alcance, PEDIRLAS al fabricante


¿Interesante? Espero que sí….

lunes, 20 de mayo de 2013

Centrado de tallas

Este tema ha sido siempre un buen argumentario para diferenciarse en los sectores más competitivos.

Hace algunos años, la mayoría de tejidos de toldo se confeccionaban uniendo tallas, y añadiendo en uno de los extremos, el retal de talla necesario para alcanzar la medida deseada.
Creo recordar que sobre mediados de los años 90 empezó a promocionarse el confeccionado de lonas, con el "centrado de tallas", consistente en el reparto equitativo de retal a ambos lados del toldo.

Con ello, además de una mejor estética, se conseguía también un mejor enrolle, al encontrarse el grosor de las costuras repartido uniformemente.

También empezó a tomar importancia el hecho de que los retales no fuesen inferiores a un ancho de 30 centímetros. Luego 40, ó 50, llegando hasta a utilizarse la opción de no confeccionar con retales inferiores a media talla (60 centímetros en bruto), 

Todo ello, evidentemente, comporta un mayor sobrante de retales de tejido. 
Pero redunda en conseguir una estética de mayor calidad en tejidos rayados, o lisos.

  • En los primeros porque la simetría aporta la uniformidad de acabado de raya y color igual en ambos lados.
  • En los segundos, porque la visión de las costuras al trasluz es mucho más evidente.


Ver la imagen. Se trata de un toldo de pequeña línea, y el hecho de no haberse centrado la costura, redunda en el aspecto del resultado final






En la época en la que la mayoría de toldos se confeccionaban con tejidos estampados por el interior, y de color liso (verde, azul, naranja, beige...) por el exterior, las costuras no eran tan perceptibles al trasluz.
Pero en la actualidad, la imagen es una clara evidencia del resultado


Y ahora...una pregunta de concurso...
La explicación expuesta en el apartado primero, con referencia al acabado uniforme de raya en ambos lados de un tejido centrado de tallas, no se da en todos los modelos de lonas rayadas.


  • ¿Me sabéis decir por qué? 
  • ¿Recordáis alguna referencia y fabricante?

domingo, 28 de abril de 2013

Consejo

Cuando instalamos un toldo con tejido técnico ( poliester o fibra de vidrio), es muy aconsejable hacer, (o pedir), la confección del tejido, con unos refuerzos triangulares en las esquinas que van a ir en la barra o perfil de carga.
Se pueden soldar al tejido antes de hacer la vaina para la varilla de sujeción, y con ello conseguimos un doble tejido en ese punto tan afectable por el viento convectivo.

En los tejidos acrílicos, siempre jugamos con el dobladillo lateral de la lona, que sirve como refuerzo y como equilibrio para los distintos grosores que encontramos a lo largo de la línea del toldo, en la unión de las tallas (o paños).
Ello no sucede en los tejidos técnicos, donde las uniones, no siempre existentes, se realizan en sentido horizontal



sábado, 23 de marzo de 2013

Screen y fibra de vidrio II


Seguiré anotando algunos datos más, para complementar la información aportada en el artículo anterior.

Al modo empleado en la tejiduría de la fibra de vidrio se le conoce comosarga”.
Consiste en un más que antiguo modo de cruzar los hilos (urdido y tramado), solapándose alternativamente dos, y un hilo.

Creo que lo más esclarecedor es observar la imagen.

Además, para una buena sarga, el urdido y tramado no son en línea vertical y horizontal con el tejido resultante, si no que se confeccionan en diagonal. Ello redunda en una mejor respuesta a la tracción del conjunto.

El empleo de hilos de distintos colores no comporta, (como en los tejidos acrílicos) resultados de tejidos listados, si no que se obtiene siempre colores homogéneos en su superficie. 
Eso sí, con predominante distinto, dependiendo de la cara del tejido que estemos mirando.  Recordar la forma de urdir enhebrando alternativamente dos hilos, y uno.

IMPORTANTE
Cuando instalemos un tejido así obtenido, es importante recordarlo o anotarlo para que, caso de confeccionar  otro para la misma zona, sepamos qué color predominante hemos colocado hacia el exterior.

La forma de unir tallas de tejido, para alcanzar medidas de toldo grandes, es mediante soldadura horizontal (paralela al tubo de enrolle), empleándose dos sistemas:

  • Térmico.  Donde se somete la unión de ambos tejidos a presión y calentamiento homogéneo, mediante la presión ejercida por dos superficies calientes mediante resistencias eléctricas ubicadas en su interior. Suelen ser uniones de más anchura de tejidos superpuestos y más irregularidades de acabado, y requieren de un tiempo de enfriamiento, manteniendo la presión sobre la unión, para garantizar su fusión.

  • Alta frecuencia. Cuando soldamos por alta frecuencia, el material plástico que recubre el hilo de la fibra de vidrio, experimenta un calentamiento uniforme debido a las pérdidas dieléctricas que desarrolla en su seno al paso de la corriente de alta frecuencia. Si tenemos en cuenta que el electrodo y la mesa están generalmente fríos y que por tanto refrigeran las superficies exteriores del material plástico en contacto con ellas, la mayor temperatura se alcanza en el seno de la unión a realizar; justo donde es más necesario. Por tanto los plásticos se funden en el interior pero permanecen fríos en el exterior. Así ahorramos tiempo de espera, y en pocos segundos, obtenemos un resultado correcto


Apuntar también que, dado que el tejido de fibra de vidrio tiene su punto débil en el esfuerzo que deba soportar en sentido contrario a su superficie (ver imagen), mayoritariamente provocado por lo que conocemos como vientos convectivos, cuando se emplee para el exterior, es conveniente confeccionarlo con unos refuerzos triangulares en sus extremos, consiguiendo así que, en ese punto, confluyan un grosor igual a dos espesores de tejido





Seguiremos otro día con otros tipos de tejidos empleados mayoritariamente para el exterior.
Espero que os haya servido de ayuda para tener presentes aquellos puntos básicos que puedan ayudaros en una argumentación comercial.


Si estáis interesados en ampliar vuestros conocimientos en los diferentes modos de soldar dos componentes, os recomiendo este enlace:


http://www.interempresas.net/Plastico/Articulos/99932-Procesos-de-soldadura-para-la-union-de-plasticos.html


miércoles, 20 de marzo de 2013

Screen y fibra de vidrio.


La palabra screen,  tendría su traducción literal en nuestro idioma como pantalla.
Así pues, aquellos   tejidos que se amparan bajo este grupo, tiene su origen en la utilización de  los mismos como cerramiento ("pantalla"), bien sea por el exterior o por el interior de la ventana o hueco.

En sus orígenes,  al tejido que se debía utilizar para ese menester se le requería las siguientes aptitudes:
  • Aislante. A la humedad,  y a la temperatura.
  • Estabilidad dimensional. Tanto al alargamiento como al encogimiento, debidos sobre todo  a las diferencias de temperatura
  • Resistencia. Básicamente a la abrasión, al enrollado y al doblado.
  • Mínimo peso y sección de hilo (gramaje).
  • Variabilidad del coeficiente de transparencia. Dependiente del lugar de utilización.
  • Resistencia al fuego.

Evidentemente, cumplir todas estas exigencias con un elevado grado de idoneidad es muy complejo, pero el tejido que más se acerca es la fibra de vidrio.

De ella os hablaré hoy, y del alto grado de utilización desde mediados del siglo pasado, llegando a definirse propiamente como “screen”.
Posteriormente, otros productos, de los que hablaremos más adelante, han alcanzado también buenos niveles de adaptabilidad a los requisitos iniciales, ofreciendo mejoras en algunos niveles, y desventajas en otros.

La fibra de vidrio tiene sus orígenes en el boro silicato exento de álcalis, un mineral. Y precisamente el ser un mineral le comporta ser un muy buen aislante de la humedad, resistente a las altas temperaturas.

Los tejidos colocados verticalmente ( “pantalla”) muy próximos al cristal de la ventana, bien sea por el interior o el exterior del mismo, alcanzan temperaturas considerables, y  el boro silicato soporta sin afectación de su masa ( fundición) temperaturas hasta los 1200ºC.
Su estabilidad dimensional está garantizada desde los -35ºC hasta los +80ºC.

Al tratarse de un mineral, es altamente resistente a la abrasión. Si bien, para tener también buena respuesta al enrolle y al doblado, se debe recubrir de alguna materia que proteja su fragilidad a estas dos acciones.
Es aquí donde interviene el cloruro de polivinilo (PVC) que recubre todo el hilo, dando al conjunto una resistencia media al doblado, de hasta 20 daN/5cm.

La fibra de vidrio puede tejerse con hilos obtenidos  con filamentos de boro silicato de muy bajo espesor, tan solo de apenas 2 ó 3 micras. En consecuencia el trenzado de ellos da como resultado un hilo finísimo con el que podemos obtener tejidurías muy livianas.
El resultado son tejidos de transmisión visible de tan solo el 2%,, y transmisiones térmicas a partir del 9%, mientras el  bloqueo a los rayos UVA puede alcanzar el 97%.

En caso de incendio, la cortina o “Screen” permanece inalterable en su estructura, al no mantener la llama, ni desprender materias por fusión. A excepción del recubrimiento de PVC.


Como colofón, comentar que para un buen proceso de recubrimiento con el PVC es mejor utilizar el proceso de inducción que el de introducción.
Este último consiste en introducir el hilo de filamentos del boro silicato por el interior de un tubo de PVC. Mientras que el proceso de inducción se realiza  haciendo pasar el citado hilo por PVC líquido y sometiéndolo después a un calibrado mediante la ayuda de aire a presión.

La inducción evita la posible generación de “gotas” de aire entre el hilo y el recubrimiento que redundarían en un deterioro de sus propiedades mecánicas.

Dos puntualizaciones antes de terminar:
  • La calidad del PVC empleado es básica para obtener un resultado correcto (el PVC mediocre puede cuartearse a temperaturas bajas y debilitar la resistencia al enrollado)
  • Si se emplean sistemas de confección inadecuados, el hilo de fibra de vidrio puede “desfibrarse” por el lugar del corte. No confundir con un “deshilachado” del tejido


miércoles, 13 de marzo de 2013

Tejido acrílico


Desde los inicios de mi faceta de formador, allá por el año 1998, siempre me ha gustado marcar con detalle las diferencias que existen entre los diversos tejidos utilizables para la confección de un toldo.
Acrílico, poliéster, p.v.c, polipropileno, micro-perforado, etc, son variedades útiles. 
Y lógicamente, con características técnicas y económicas diferentes.

Descartada ya la utilización de tejidos llamados naturales, como el algodón, la fibra más utilizada hoy en día es la acrílica.
De ella, y de una manera  básica, pero espero que clarividente, os hablaré hoy.
Así lo he venido haciendo durante más de 15 años, y la empatía recibida me apoya a seguir utilizándolo.

La fibra acrílica tiene sus orígenes en el petróleo. Mezclado con polipropileno y acrilonitrilo, se obtiene una masa, con la cual puede iniciarse el proceso para transformarla  en floca, y, posteriormente, en hilo.
Este proceso de transformación puede hacerse de dos modos:

  • En seco, mediante la inyección a presión de la masa en una cavidad llena de aire, añadiéndole la centrifugación que nos generará la floca ( “nube de algodón”).
  • En húmedo, mediante también la inyección a presión de la masa pulverizada dentro de un recipiente con agua.

Una vez lavada, secada y prensada la floca , mediante un proceso tecnológico similar al empleado con la lana, obtenemos las hilaturas largas y cortas, con las que se constituirá, a través del trenzado, el hilo. Base primera para la tejeduría de la lona acrílica.

El resultado obtenido es un hilo de aspecto crudo, al que le podemos haber dado color durante el proceso, en distintas etapas.
  • Teñido en la masa
  • Teñido en la floca
  • Teñido en el hilo.

Cuanto antes hayamos incorporado el tinte, más solidez y durabilidad del color obtendremos. De ahí que muchos fabricantes añadan a las características de sus tejidos la definición: teñido a la masa.
En el gráfico adjunto, podéis ver de una forma esquemática, todo el proceso, y sus distintas opciones


Una vez obtenido el hilo, se procede a tejer la lona final.
La tejeduría empleada es la convencional de cruz, y que se puede ver claramente en la siguiente imagen


DATOS IMPORTANTES que pueden darnos la diferenciación entre distintos fabricantes.

Urdimbre  Cantidad de hilos empleados por centímetro y en sentido vertical.
Un urdimbre de garantía debería estar sobre los 30 hilos por centímetro.

Tramado  Cantidad de hilos empleados por centímetro en sentido horizontal
 Un tramado de garantía debería estar sobre los 15 hilos por centímetro

Cantidades inferiores a las indicadas, y espesor de hilo menor empleado, redundan en el peso por metro cuadrado de la lona, y, en consecuencia en su precio y calidad.
A lo largo del tiempo, la tendencia de estanqueidad de precio ha obligado a los fabricantes a  ofertar lonas que no alcanzan los 300 gramos/m2. Deberíamos tener muy presente este dato a la hora de seleccionar la idoneidad de utilización de los tejidos acrílicos

Acabado  Para conseguir  una buena respuesta a los distintos agentes adversos ( hongos,       humedad, suciedad, rayos UVA, etc) las lonas, una vez tejidas, deben llevar los tratamientos adecuados, y especificados por el fabricante.

Solidez  de colorido. Además del teñido a la masa, también es importante  saber, sobre todo en los colores lisos, si se ha utilizado para el tramado, hilo crudo sin teñir, o hilo obtenido con el mismo proceso de teñido a la masa que el utilizado para el urdimbre


Todos estos detalles pueden ayudaros en vuestras ofertas y apoyar la garantía con la que acompañareis  vuestras instalaciones.

Para “explorar” a fondo las entrañas de un tejido, os basta con un aparato tan sencillo como una lupa como la de la imagen, utilizada hoy en día en filatelia, etc, pero que tiene sus orígenes precisamente en la confección. De ahí le viene su nombre: “cuenta-hilos”

Por el momento, ya tenemos una base “científica” sobre las lonas acrílicas.
Seguiré otro día con los demás tejidos

¿Opiniones?¿Dudas? ¿Otro tipo de información? ¿Sugerencias?



sábado, 23 de febrero de 2013

Toldo: Sinopsis de conceptos básicos sobre tejido (2ªparte)



Una vez expuestos los conceptos básicos sobre el tejido más apropiado para el toldo, seria interesante tener en cuenta varios aspectos sobre el mismo:

  • Un tejido oscuro tiene muchas menos TS, con lo que el espacio que cubra estará menos expuesto a la intensidad lumínica
  • Un tejido oscuro se calentará mucho más que uno claro. Si el tejido está instalado próximo a nosotros, notaremos ese calor
  • Un  tejido claro dejará pasar mucha más luz, debido a su alta TS, lo que facilitará la iluminación de su zona de acción. Ello puede favorecer a zonas de lectura o trabajo.
  • Una buena RS (reflexión solar) del tejido facilitará la diferenciación de temperatura entre el interior y el exterior.
  • Los tejidos más tupidos en su confección, tiene mejor comportamiento a la RS, que los livianos o micro-perforados.
 Todos estos datos son importantes de considerar cuando hagamos una prescripción, dependiendo del lugar y del uso que vaya a  darse a la zona protegida con un sistema de protección solar.Recordar siempre que una buena prescripción debe estructurarse  con el siguiente esquema:
  1. Despertar la ATENCIÓN del cliente
  2. Conseguir su INTERÉS por lo que exponemos
  3. Generar el DESEO en él
  4. Pasar a la ACCIÓN propia de la venta


 En cualquiera de los tres primeros apartados, el apoyo con explicaciones técnicas, enarboladas con el nivel necesario que consideremos puedan ser fácilmente entendibles,llegando así con claridad al cliente, puede ser una diferenciación profesional.




jueves, 21 de febrero de 2013

Toldos: Sinopsis de conceptos básicos sobre tejido


El mundo de la protección solar continua siendo un gran desconocido para muchos. 
Tanto es así, que después de muchos años intentando conocerlo a fondo y acumulando experiencia en este sector, no podría afirmar saberlo todo.
Me gustaría empezar a hablaros sobre el tejido, para conocer la incidencia y la importancia de su elección sobre la radiación solar, para que el resultado final, dependiendo de varios parámetros que expondré más adelante, sea el más satisfactorio posible. 
Espero que os sirva de ayuda.  



El primer concepto que debemos recordar en nuestras prescripciones se conoce por:

TL, siglas correspondientes a la transmisión luminosa o transmisión visual. Se corresponde  al porcentaje de radiación luminosa perceptible por el ojo humano, cuando el tejido se encuentra entre la fuente de luz (sol) y nosotros. Para ello debemos considerar que el ojo humano percibe la luz correspondiente a una longitud de onda comprendida entre 380 y 780 nanometros. La parte visible que pasa a través del tejido nos dará el valor del TL
Es importante considerar el valor de los siguientes parámetros:
  • ·         El color del tejido
  • ·         La orientación de la vivienda, ventana o terraza
  • ·         La situación geográfica


A través del tejido, la radiación solar se transmite, se absorbe y se refleja parcialmente. La suma de estos tres factores nos da la totalidad de la energía que choca contra el tejido

TS + RS + AS = 100

TS, siglas correspondientes a la proporción de la radiación solar que atraviesa el tejido.

Se mide en porcentaje, siendo un bajo porcentaje el que representa una buena reducción de la energía solar, debajo o detrás del citado tejido.

RS, siglas correspondientes a la proporción de la radiación solar que se refleja al incidir sobre el tejido
Se mide en porcentaje, siendo un alto porcentaje el que representa una buena reflexión de la energía solar, la cual no penetra debajo o detrás del tejido.

AS, siglas correspondientes a la proporción de la radiación solar absorbida por el tejido.
Se mide en porcentaje, siendo un bajo porcentaje  el que representa una baja absorción de energía por parte del tejido, y, en consecuencia, un escaso calentamiento de su estructura.